lunes, 20 de noviembre de 2017

PODEMOS Y ADA COLAU, ¿UNA ALIANZA PERDURABLE?


 
La Sra. Ada Colau, líder del partido Cataluña en Comú y alcaldesa de Barcelona, ha decidido, después de una consulta a las bases en la que han participado un 40% de los inscritos, y en la que por una diferencia de tan solo 300 votos, ha decidido romper el acuerdo de gobierno que mantenía con el PSC, en el ayuntamiento de la capital de Cataluña, desde hacía año y medio y que estaba procurando una más que excelente gestión en este ayuntamiento, alejándolo de la inestabilidad y la convulsión que estos últimos meses se vive en Cataluña.

Es de todos sabido que la Sra. Colau ha hecho de la ambigüedad bandera, hasta el punto que a pesar de no haberse definido nunca como independentista, sus constantes flirteos con ERC y PDECAT, y su asistencia a las manifestaciones independentistas en Barcelona, invitan a la mayoría a interpretar el rompimiento del mencionado pacto, como un haberse quitado la careta y haber optado claramente por el radicalismo nacionalista catalán.

Con todo, lo más importante a mi entender de este rompimiento, es que se ha llevado por delante un puente unión entre dos partidos de la izquierda catalana que muy difícilmente se podrá reconstruir. También creo que la Sra. Colau, no ha analizado correctamente la realidad de su formación, hoy denominada Cataluña en Comú, pero que se presentó a las elecciones con el nombre de Guanyem Barcelona en Comú, donde su principal aliado Podemos, representó el principal valor a la hora en que los electores fueron a votar. En la Municipales del 2015, estuve de interventor en dos o tres colegios electorales, y me sorprendió, que la inmensa mayoría de los que pedían información, generalmente gente mayor, no preguntaban por la papeleta de Guanyem, si no por la papeleta de Podemos.

Hoy entre los socios de Ada Colau, concretamente por parte de Iniciativa, ya se empiezan a mostrar las discrepancias por la rotura del pacto y estoy más que seguro, que a Pablo Iglesias, la cuestión no le ha sido muy de su agrado, por cuanto de los dos únicos puentes que mantenían con el Partido Socialista, los ayuntamientos de Barcelona y Madrid uno ya lo ha roto su socia Ada Colau, dejándole en la precariedad más absoluta, por cuanto a la mínima, se queda sin puente alguno.

Ciertamente, analizada fríamente, la situación de PODEMOS, ya no es lo boyante que era, hace tan solo dos años, hoy y mucho menos en Barcelona, donde la gestión municipal, en manos de Guanyem, no brilla precisamente por su efectividad, sino todo lo contrario, dándose el caso de la ciudad de Badalona, Donde Guanyem es socio de la CUP, en algunos ambientes se considera que la actuación de la actual alcaldesa de Guanyem, Maria Dolors Sabater Puig con el soporte de ERC ICV y la CUP, está haciendo buena la gestión del anterior alcalde del Partido Popular Xavier Garcia Albiol.

Las encuestas predicen una tendencia a la baja bastante acusada del Partido que lidera Pablo Iglesias, cuestión que el próximo 21 de diciembre va a tener su confirmación o no en las autonómicas catalanas, en particular por la indefinición que este partido mantiene con el tema independentista, cuestión en que la Sra. Colau, como ya hemos dicho, ha hecho bandera con el ambiguo discurso que la ha caracterizado estos dos últimos años, aunque en estos últimos tiempos y quizás para apartarse de la clarísima posición que el PSC ha adoptado en este tema, al lado de la Constitución y el Estatuto de Autonomía, parece haberse decantado a mirar con buenos ojos, al independentismo.

Algunas voces desde el interior de PODEMOS y aunque se haya pretendido acallar desde la dirección de este partido, han trascendido, Como las de Iñigo Errejón y Carolina Bescansa señalando la equivocación de la connivencia con el independentismo, que le hace retroceder electoralmente en toda España, donde no se entiende la posición de pedir un referéndum pactado con el estado, donde se haría campaña por el no a la independencia de Cataluña; pecado en el ya cayó el socialismo del PSC, en tiempos de Pere Navarro, (el anterior secretario general, antes de Miquel Iceta), y que le llevó a un retroceso electoral sin precedentes en la propia Cataluña.

El tema del referéndum, ha partido en dos a la sociedad Catalana, y más por cuanto las formaciones políticas afines al independentismo han apelado más al sentimiento que a la racionalidad, situando el país en una encrucijada de la que le va a ser muy difícil salir, y donde la indefinición y las posiciones ambiguas, no hacen más que profundizar un abismo ya casi insalvable; y ante esta premisa, yo me pregunto: ¿Va a aguantar PODEMOS su alianza con el partido de Ada Colau, o después del previsible fracaso electoral, en las próximas autonómicas de 21 D, van a romper y presentarse cada uno por su lado, en la generales que no tardarán?

domingo, 12 de noviembre de 2017

Y AHORA QUE?


Todo parece indicar que el independentismo en Cataluña ha recibido un golpe, casi definitivo. Aunque las encuestas hoy den como ganador a ERC, pero sin garantizar de ninguna manera la mayoría absoluta, sumando ERC PDECAT y CUP, El fuerte aumento de los partidos llamados constitucionalistas, en particular C’s y PSC, hace previsible, que al menos por una buena temporada, las cosas vuelvan a la normalidad, por mucho o poco tiempo dependiendo de si quien tenga el mandato popular para formar gobierno, esté por la labor de canalizar soluciones políticas al problema que sigue existiendo o bien caiga en el error de pensar, como hace Mariano Rajoy, que no hay que tocar lo que hasta hoy ha funcionado.

De lo dicho, cabe deducir, la gran importancia de un voto bien razonado, que no nos induzca a caer en un error, muy difícil de recuperar dadas las circunstancias.

La situación en Cataluña, hoy no la podemos calificar precisamente de boyante, si no todo lo contrario, más de 2000 empresas han huido a otros puntos de España, muchas de las cuales ya han asegurado que no van a volver, no es precisamente un buen comienzo, por otro lado, el gobierno autonómico que presidió Artur Mas, que se caracterizó por presumir ante el mundo, de haber sido quien más recortó en educación, sanidad y otros servicios sociales, no nos dejó una situación de tranquilidad, precisamente, en el terreno de klos social, en particular porqué quien le sucedió, Junts pel Si, (ERC + PDECAT), apoyados parlamentariamente por los anti sistema de la CUP, no han gobernado lo más mínimo, en lo que los ciudadanos entendemos como gobierno, si no que han dedicado la totalidad de sus esfuerzos en intentar convencer al máximo número posible de ciudadanos, que nada se puede hacer mientras sigamos formando parte del Estado Español y que la única salida es la independencia.

Espero y deseo, que el gobierno español, en estas semanas que va a durar la intervención del gobierno catalán, haga una especie de auditoría en profundidad y en cuanto traspase el poder al nuevo gobierno, este sepa la real situación en que se encuentra y pueda elaborar un plan de saneamiento, que nos permita, por lo menos iniciar en la primera legislatura la senda del progreso.

A día de hoy, PDECAT y ERC, siguen manteniendo sus proclamas de defensa a ultranza de la República proclamada, por lo que de entrada deberíamos deducir que de salir victoriosos en estas elecciones, no nos ofrecerán otra cosa que más de lo mismo, con lo que el panorama no va a pintar muy bien, en caso que ganasen las elecciones y pudieran formar gobierno. Si es verdad que al menos en el PDECAT, algunas voces discrepantes con la política del independentismo a ultranza se han alzado, como la del conceller dimisionario Santi Vila, que apuestan por nuevas estrategias dentro del ideal independentistas que no se aparten del camino constitucional.

Podemos y sus socios catalanes llamados En Comú Podem, que lidera Ada Colau, parece que empiezan a salir del terreno ambiguo en el que se encontraban instalados y apuestan, decididamente por el sector independentista, cuestión que a mi entender va a situar en un grave apuro al líder español Pablo Manuel Iglesias Turión, que está viendo su desplome en todas las encuestas, al no haber optado claramente por una opción federalista, al fin y al cabo, la más propia de la izquierda, cuando su exlíder en Cataluña Albano Dante Fachin se ha pasado claramente al sector indepe, y ahora sus socios también le intentan llevan por esta senda caótica. 

En el sector no independentista, Partido Popular y Ciudadanos, andan empeñados en formar una especie de frente anti independentista, cayendo en la trampa que desde el fracasado independentismo de quiere tender, de volver a considerar los comicios del 21 D como un nuevo plebiscito, entre independencia Si o No. queriendo ellos conseguir una victoria lo suficientemente amplia para poder considerar que han derrotado al independentismo, por lo que puedan considerarse con la capacidad suficiente de imponer sus tesis sin tener en cuenta a nadie más.

Finalmente tenemos al PSC, liderado por Miquel Iceta, la formación a la que todos los sondeos le auguran una espectacular subida. Quizás sea por su voluntad manifiesta de querer alcanzar el poder no para considerar derrotados a sus adversarios, si no para abrir caminos de Dialogo Negociación y Pacto, en el terreno político que puedan conducirnos a una solución definitiva del problema que hoy nos ocupa; y lo hacen desde el convencimiento, que no se puede dejar de lado, a los casi dos millones de personas que engañados o no, durante estos últimos años han creído en la independencia como la solución a sus problemas. Una formación que no olvida su ideología claramente situada a la izquierda, cuestión que le impide, como hemos dicho anteriormente formar frente ninguno con partidos tan a la derecha como PP i C’s. Un vistazo a su programa electoral, deja entrever muy claramente su apuesta por construir un nuevo modelo económico en Cataluña, que sitúe a Cataluña de nuevo en la senda del progreso y de la justicia social.

Por todo lo expuesto amigos catalanes, les ruego encarecidamente mediten muy mucho su voto en las elecciones del 21 de Diciembre, se informen bien y aclaren sus dudas, pues un nuevo error en escoger un nuevo gobierno, nos puede conducir al desastre irreversible de la confrontación, si ganan los intransigentes independentistas, o a un aplazamiento a muy corto plazo del problema si la victoria la obtienen los nacionalistas españoles que buscan la derrota y aniquilación  de sus adversarios nacionalistas catalanes, cuestión que ya se ha demostrado siempre es muy difícil de obtener sin cruentos y penosos sacrificios por ambos lados.

domingo, 5 de noviembre de 2017

UN FINAL ESPANTOSAMENTE RIDÍCULO


 
Lo que ha venido denominándose “Proces”, para la independencia de Catalunya, está acabando de una forma espantosamente ridícula, por cuanto El President de la Generalitat cesado, Carles Puigdemont, ha decidido fugarse a Bélgica para eludir la acción de la justicia española, disfrazando esta fuga de exilio forzoso.

La comparecencia del pasado lunes día 30 de octubre, desde Bruselas, aparte de la exhibición de sapiencia idiomática del personaje Puigdemont, no fue otra cosa que un ataque en toda regla en contra del sistema judicial español y de nuestro régimen democrático, emanado de la constitución de 1978. Un discurso que a mi entender tuvo más de provocación que de defensa de ninguna posición ideológica; porque, ya me dirán Vds. si no resulta provocante decir con meridiana claridad que la justicia española no ofrece garantías a los procesados, cuando de todos es sabido, nuestra legislación es de las más garantistas de Europa y casi de todo el planeta.

La actitud de Puigdemont, y de los cuatro “concellers” que le acompañan, no cabe interpretarla de otra manera que un intento de eludir sus responsabilidades ante la justicia, por los graves delitos que han cometido y ello, según reconocen todos los juristas, implicados en el caso, ha sido causa determinante para que la Juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, encargada de instruir el caso, haya determinado la prisión incondicional de 8 “consellers” del antiguo gobierno de la Generalitat, que han decido dar la cara, al apreciar la juez una posibilidad de fuga dado el ejemplo que han transmitido el ex presidente y los cuatro consejeros que le acompañan en Bélgica.

En el momento de escribir estas líneas, leo en los periódicos que Puigdemont, se postula como candidato a presidente de la Generalitat para las próximas elecciones del 21 de Diciembre, sorpréndanse amigos. ¡¡¡Desde Bélgica!!! Una nueva prueba que esta gente se encuentra totalmente desnortada y que no se augura otra cosa que el final del movimiento independentista, al menos en el volumen que le hemos vistos estos últimos años, por una buena temporada.

Sin embargo es una lástima, que esto acabe en forma de tragicomedia o melodrama, por la poca categoría de unos líderes políticos que no han sabido estar a la altura de una sociedad que ha demostrado una gran capacidad de sensatez, pese a la fractura que le han provocado, y que en ningún momento ha transformado sus frustración en violencia.

Hoy cuando ya ha sido emitida, por parte de la judicatura española la orden de detención de los fugados a Bélgica, espero y deseo que el poder judicial belga entienda la necesidad de no prolongar más este sainete, que también les puede perjudicar a ellos, como a la toda la comunidad europea.

La aplicación del artículo 155 de la Constitución Española, se ha hecho inevitable, tras la actitud cerrada y prepotente de los líderes independentistas, encabezados por Puigdemont, quien hasta el día anterior a la proclamación de la DUI, tuvo en sus manos la posibilidad de evitarlo convocando él las elecciones a lo que se negó, tras las enormes presiones de ERC, y de los insultos de los miembros de la CUP.

Este proceso empezó mal, y aunque consiguió atraer mucha gente, aprovechando un período de crisis económica y en base al manido truco de facilitar un culpable de las miserias que cada uno sufre, acuérdense del “España nos Roba”, como siempre hace el nacionalismo, se desarrolló prometiendo imposibles, como el reconocimiento internacional y en base a grandes movilizaciones ciudadanas que generaban en los mismos sentimientos de poder consecuencia de la unidad. Ahora, cuando llega la hora de verdad y pese a saber los líderes, la imposibilidad de materializarlo con efectividad, sin disponer de estructuras de estado, ni padrino ninguno que les pueda defender en ningún momento. En lugar de dar marcha atrás, y parar el proceso, han optado por seguir adelante, obviando las consecuencias, cuestión que ha puesto al descubierto todas sus miserias, además de abocarles a uno de los ridículos más espantosos y el desprestigio como país.

Supongo, que a muchos se les habrá caído la venda en los ojos, y ante la elecciones del 21 de Diciembre, que nos han de volver a la normalidad, analicen muy bien a quién votar, sobre todo a un partido como el PSC, que en todo momento ha mantenido la cordura, en esta época de desvaríos y ha sabido reconocer la necesidad de superar las deficiencias del estado autonómico , para procurar la reforma constitucional que transforme España en un estado federal, donde el encaje de Cataluña, esté resuelto. Un PSC, que hasta el último momento ha negociado con unos y otros para evitar el desastre, un PSC, cuyo líder Miquel Iceta, incluso el último día, en la sesión del Parlament de Cataluña, donde se acabó proclamando la independencia se ofrecía a Puigdemont para acompañarle al Senado a dar explicaciones.

lunes, 30 de octubre de 2017

UNA ESTRATEGIA EQUIVOCADA


 
Viendo el desarrollo del denominado “Procés” convendrán conmigo amigos que la estrategia adoptada, a pesar de los grandes recursos económicos que a ella se han destinado, ha dejado mucho que desear, sobre todo en este tramo final.

Cuando si bien se ha proclamado la República Catalana, más efímera de toda la historia mundial, (5 horas exactamente desde las 3,27 pm. hasta las 8,15 pm.) pues el gobierno español, con el apoyo de las principales fuerzas políticas del país a procedido a aplicar el artículo 155 de la Constitución española, que implica la destitución del presidente y todos sus consejeros, así como de los altos cargos, y diversos organismos que se han creado para la República Catalana, que. no solo ha quedado del todo inefectiva, si no que Cataluña, ha perdido (al menos por un tiempo) su autogobierno, que recordemos junto con el del País Vasco, fue  la condición sine qua non, para la llegada de la democracia a España, después de 40 años de dictadura fascista.

Visto el resultado y a pesar que el movimiento independentista ha conseguido una movilización sin precedentes en la historia de este país, la tan cacareada república catalana, no ha conseguido ni un solo apoyo internacional destacable y mucho menos en la Unión Europea, a pesar que los líderes de este movimiento nos han engañado hasta el último minuto diciéndonos que los reconocimientos vendrían a montones y que las empresas multinacionales se pelearían por un espacio en el suelo catalán, la verdad es que no solo nada de nada si no que las empresas que nos proporcionan el 30% del PIB catalán, han trasladado su sede fuera de Cataluña.

Visto el resultado, y viendo la no admisión de las consecuencias del 155, por parte del Presidente y demás Consellers de la Generalitat deberíamos admitir que la estrategia independentista ha sido por lo menos en gran parte errónea y que nos puede a conducir a un gran período de alta inestabilidad, con enfrentamientos en la calle, por parte de las dos mitades en que han fracturada a la sociedad catalana, inestabilidad que agravará sin ninguna duda la situación económica en nuestro país.

¿Porqué pese a los recursos y el tiempo  empleados, el independentismo catalán no ha conseguido ningún reconocimiento internacional? A mi entender, porqué ningún país de la esfera democrática en el planeta tierra, puede admitir, en pleno siglo XXI, que cualquier comunidad acceda a la independencia por la vía unilateral y en desacuerdo con el resto del país, saltándose una constitución, y gran parte de las normas aprobadas democráticamente, incluidos sus propios ciudadanos.

¿Porqué a pesar de los enormes medios económicos en forma de subvenciones a unas entidades cívicas dedicadas a la movilización social del independentismo, se ha conseguido tan solo, llevar a la causa el 47, 5 % en las elecciones del 2015 y 38,88% en el falso referéndum del 1 de octubre? Aquí amigos, debo decir que entiendo dos principales razones: La primera porque los ideólogos del independentismo no han acertado en el análisis de la realidad social en la Cataluña actual, una sociedad con enormes lazos afectivos con el resto de España. Y la segunda y para mí la principal, que poca gente en el siglo XXI, entiende que se pueda proclamar un nuevo estado, por la brava y sin pacto de ningún tipo, y además sin padrino ninguno, lo suficientemente fuerte que te ampare.

La realidad hoy es que Cataluña está intervenida por el estado español, aunque afortunadamente y gracias a la visión prudente del gobierno del estado, por poco tiempo, con una sociedad fracturada en prácticamente dos mitades, una pésima situación económica y con el eje del debate político completamente desviado, del normal derecha izquierda, al de independentista y no independentista, esto último es la situación que nos proporciona imágenes insólitas como la de Miquel Iceta junto a Dolors Montserrat y Enric Millo, con el omnipresente García Albiol.

Considero necesario que en la campaña electoral, El PSC debe dar prioridad de nuevo al debate derecha izquierda, y aunque va a ser imposible omitir el de independentismo sí o no;. si como parece. PDECAT y ERC no van a boicotear estas elecciones, el PSC debe procurar llevar a los demás al terreno que le puede ser más favorable.

Paralelamente desde el PSOE, debe insistirse en el tema de la comisión en el Congreso, que va a estudiar la realidad actual del Estado Autonómico, para dentro de 6 meses redactar una ponencia de reforma constitucional en un sentido federal que lo actualice y venga a resolver con acuerdos muy amplios por una buena temporada el problema. Al fin y al cabo, es el marco ideal para el tan solicitado dialogo, deseado por multitud de ciudadanos, como fórmula para resolver el problema.

martes, 24 de octubre de 2017

EL LIO YA ES MONUMENTAL


El tema de Cataluña, se complica cada vez más, hasta llegar a un punto en que la solución razonable parece devenir del todo imposible.

La mala idea de Rajoy en el año 2006, de confrontar territorios, en base a oponer un nacionalismo español a los nacionalismos llamados periféricos, en particular en el caso de Cataluña, cuyos actos más significados fueron una esperpéntica recogida de firmas, donde se instaba a los ciudadanos a firma, no contra un Estatut, legalmente aprobado, por el Parlament y las Cortes Españolas, si no “contra Cataluña y los catalanes”, mediante insidiosas campañas de publicidad, en donde se decía la peor falsedad oída nunca en España que en Cataluña, se discriminaba al castellano; es cuestión que le invalida totalmente para formar parte de la solución de este enconado conflicto, por cuanto ha sido uno de sus principales causantes.

Tampoco deberían formar parte de la mesa del dialogo que venga a zanjar la cuestión, Puigdemont y el sector independentista del PDECAT ni tampoco los actuales líderes de ERC, que en estos últimos tiempos se han dedicado a engañar a todo el mundo en Cataluña, mostrando como única solución al mismo la ruptura y la independencia del territorio catalán, aunque no cuente con respaldo internacional ninguno, y tengamos que contemplar cómo se desmantela una buena parte del tejido empresarial catalán que en estos días está trasladando la sede a diversos puntos de la geografía española.

Sin embargo, parece que los ciudadanos españoles y catalanes, siguen empeñados en que sean los nacionalistas de uno y otro signo, que consigan solucionar el problema, pues los sondeos siguen dando como vencedores si hoy se celebrasen elecciones a El Partido Popular y Esquerra Republicana de Cataluña, en España y Cataluña, respectivamente.

Esta circunstancia me hace pensar pues que de una u otra forma nos vemos obligados a intentar acordar con uno y otro, por imposible que parezca, la solución al tema.

Dicen algunos que la política es el arte de hacer posible lo que parece imposible y si analizamos en profundidad los acontecimientos políticos de estas últimas semanas, comprobaremos que la afirmación es bien cierta. Porqué ¿Quién habría pensado, hace tan solo tres meses, que Mariano Rajoy y el PP, aceptarían la propuesta de Pedro Sánchez y el PSOE de constituir una comisión en el Congreso de los Diputados para el estudio del Estado Autonómico, comisión que en el plazo de seis meses deberá redactar una ponencia de reforma de la Constitución en un sentido federal?  Yo mismo que insinué en un escrito hace dos años, esta posibilidad, fui tildado de loco visionario, fuera de la realidad, por parte principalmente de los nacionalistas de uno u otro signo, aunque también de adscritos al partido socialista.

Hoy esta comisión es una realidad, y buena parte del Partido Popular ha dejado de ver el federalismo, como cuestión de anatema, y ha empezado a intuirlo como la solución a unas sociedades plurales como es la española, donde desde el respeto a las diferencias, se promueve la igualdad de derechos entre los ciudadanos..

Tan solo dos partidos del panorama político que componen el parlamento español, han declinado de trabajar en esta comisión. ERC y Ciudadanos, precisamente los dos que desde sus áreas de influencia se dedican a enconar y alentar el conflicto entre Catalunya y el resto de España, buscando la confrontación pura y dura.

Trabajo vamos a tener para convencerlos, sobre todo a los de Esquerra Republicana, que hasta hoy gozan de gran predicamento en Cataluña y además han llegado a tal grado de fanatismo, que son incapaces de ver el precipicio donde estamos abocados hoy. Cuando Oriol Junqueras, su líder máximo,  es capaz de ningunear la marcha de empresas de Cataluña, representando el 30% del PIB de esta comunidad, diciendo que solo son mil i pico cuando el parque empresarial es de doscientas mil, y sus seguidores le siguen creyendo, y no lo echan con cajas destempladas, es que la comida de coco ha llegado a un grado de casi irreversibilidad.

Por lo que respecta a Ciudadanos, recordemos que hoy es la segunda fuerza en Cataluña, y que pretenden ser el aglutinante del nacionalismo español en la nacionalidad catalana; quizás lo tengamos más fácil, pues no en vano la formación que lidera Albert Rivera se mostró, en el pasado reciente, dispuesta a aceptar reconvertir España en un verdadero estado federal.

Desde luego no va a ser tarea fácil, pero lo más importante es iniciar el camino, partiendo de una base sólida y coherente como la que el PSOE y el PSC han puesto sobre la mesa, en forma de comisión en el Congreso de los Diputados.

 

lunes, 16 de octubre de 2017

HAN CAMBIADO EL SIGNO DEL DEBATE




Esta semana el PSC, desde los ambientes más o menos afines al independentismo en Catalunya, ha recibido numerosas críticas, por el hecho de haber asistido, parte de su militancia, más o menos destacada, a la manifestación en pro de la Unidad de España, celebrada el pasado domingo día 8 de octubre, por el hecho que la misma había sido convocada, por la entidad Sociedad Civil Catalana, apoyada por el Partido Popular, y Ciudadanos, que mandaron a ella sus primeros espadas,  Garcia Albiol, Cristina Cifuentes, Albert Rivera e Ines Arrimadas, además de otros grupos de la extrema derecha que manifestaron su apoyo como Falange Española, Vox, etc.

De las críticas, me sorprende una de un miembro de la CUP, concejal de mi ayuntamiento, que en Twiter, señala a diversos miembros del PSC local en la manifestación, rodeados de banderas españolas y catalanas, con una leyenda que dice. “Esta es la imagen que se ha dado al mundo. Para hacérselo mirar”  Digo que me sorprende por cuanto la CUP, apoya incondicionalmente al gobierno de Puigdemont, directivo de un partido, el PDECAT, que nació para intentar quitarse de encima la pesada herencia de corrupción que arrastraba CDC.

Todo ello, me hace pensar, que el nacionalismo catalán, en connivencia con el nacionalismo español, representado por el Partido Popular, por cierto también hasta las cejas de corrupción, han conseguido cambiar el eje del debate,  derecha izquierda que en cualquier sociedad civilizada es él normal. Por el de independentismo y no independentismo Cuestión que le va muy bien a la derecha española y catalana para esconder sus vergüenzas y en el caso de los gobiernos español y catalán, además de evitar la protesta ciudadanas por sus políticas económica ultra liberales, que nos retroceden por muchos años en derechos sociales e incluso en los sueldos.

Vean Vds. que incluso los sindicatos, los que deberían ser adalides de los derechos sociales, abandonan también el tema e intentan tomen partido por uno u otro bando en la confrontación entre nacionalismo catalán y nacionalismo español.

La izquierda también se ve presionada, y así vemos como PODEMOS y su versión catalana Los Comuns de Ada Colau, jugando con una ambigüedad total, han optado por pedir un Referéndum de autodeterminación en Cataluña, legal y acordado, abandonando por completo el tradicional internacionalismo de la izquierda, y la opción federalista, al admitir que es posible reconocer el derecho de autodeterminación a todos los pueblos, sin límite ninguno y no a lo que la ONU tiene reconocido del caso de colonias, o pueblos bajo el yugo de una dictadura donde de violen diariamente los derechos humanos. Por cierto me gustaría aclarar, que la ONU, si reconoce el derecho a la “determinación” de todos los pueblos del mundo, pero siempre partiendo de un acuerdo entre las dos partes pero nunca de una forma unilateral.

Solo el PSOE, mantiene el tipo, si obviamos al llamado sector histórico, de los antiguos cargos, Felipe Gonzalez, Leguina, Alfonso Guerra, etc. etc. que han descubierto su cara más siniestra de nacionalistas españoles; y lo hace desde el único punto donde se puede hacer, que es negándose a aceptar el desafío del nacionalismo catalán, situándose en la defensa de la Constitución Española,  proponiendo y pactando una comisión para el Estudio y Reforma del Estado Autonómico, en el Congreso de los Diputados que debe concluir su informe dentro de 6 meses, para luego constituir otra comisión redactora de una ponencia de reforma Constitucional, en un sentido Federal, que venga a resolver definitivamente el conflicto de una vez por todas..

En mis discusiones con independentistas razonables, (ya llevo mucho tiempo que no hablo del tema ni debato sobre él con los fanáticos), siempre me  argumentan la imposibilidad de este tipo de Reforma Constitucional, porqué el Partido Popular no iba a aceptarlo nunca, y quizás tenían razón cuando este partido disponía de mayoría absoluta, pero hoy, que se encuentra en situación mucho más precaria, la cosa ha cambiado rotundamente y apoyan sin duda ninguna la creación de las comisiones antedichas y por el contrario Ciudadanos, que todos pensábamos eran la derecha más “civilizada” y moderna que el PP, junto con otros radicales como Esquerra Republicana de Cataluña, son los únicos que no entran en el tema y solo pretenden ir por la confrontación pura y dura.

Amigos, debemos solucionar ya, el tema territorial en nuestro país, y regresar al debate derecha izquierda que es el único que nos puede hacer avanzar por la senda del progreso; la experiencia nos ha enseñado que el cambio de eje, solo ha servido para que la derecha implante sus políticas regresivas sin oposición ninguna. Unamos esfuerzos y convenzámonos todos que el federalismo es la única manera de garantizarnos una solución justa, con respeto a la diferencias sin diferencias de derechos, y donde todos los pueblos de España, nos sintamos cómodos remando en la misma dirección.

lunes, 9 de octubre de 2017

A 34 DIAS DEL COMIENZO DE LA "RAUXA"


Hoy 9 de Octubre, cumplen exactamente 34 días desde que empezó la “Rauxa” en Cataluña, (“Rauxa” es un término catalán que vendría a significar Locura desenfrenada y que se pronuncia Raucha, con el sonido ch suavizado) una Rauxa que se contagia con extraordinaria rapidez de unos a otro hasta el punto de que una buena parte de la colectividad pierde el sentido de la realidad absolutamente.

De hecho el 6 y 7 de septiembre, en una sesión, digamos si más no especial del Parlament de Cataluña, donde se transgredieron no solo la Constitución Española si no el Estatut de Autonomía y el propio reglamento de la Cámara catalana, pisoteando por parte de una mayoría en escaños que no en votos, los derechos de la oposición y con ello de más de 50% de los catalanes representados por ella, aprobando dos leyes, no por mayoría  cualificada, como por lógica debería haber sido, que se cargaron el Estatut de Autonomía y la obligación de celebrar referéndums con garantías democráticas, en poco más de cinco horas.

Manifestaciones multitudinarias, el 11S, el 20 S y días sucesivos en las calles de Barcelona, con motivo de la Diada el primero y por los Registros de sedes del Gobierno de la Generalitat, y detenciones de cargos del gobierno catalana el día 20 de septiembre y los demás. Con multitud de banderas independentistas y proclamas a favor del anunciado referéndum del 1-O.

El fatídico día 1-O, empeñado el Gobierno de la Generalitat en demostrar su astucia consiguiendo esconder las urnas para celebrar el ilegal Referéndum, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, moviliza a gran parte de la población en el sentido no solo de participar en la votación si no que les invita a quedarse en los colegios para defender las urnas de posibles ataques de la fuerzas policiales. Una desastrosa gestión por parte del ministerio del interior en el operativo que desde la judicatura se había ordenado, lleva a una jornada donde las imágenes de violencia, a porrazo limpio se las emprende de manera indiscriminada contra la población civil, con el magro resultado de unos pocos colegios cerrados, cuestión que permite al gobierno de la Generalitat presumir de haber celebrado el referéndum, aunque sin garantía democrática ninguna como reconocieron los observadores internacionales que la propia Generalitat había llamado para verificarlo, informe que por cierto, no ha aparecido en ningún medio de comunicación en particular de los más adictos a la Generalitat, no sea que los contrarios dispongan en su haber de nuevos y más potentes argumentos.

Debo confesarles, que el día 2 de octubre, después que todas la TV retransmitieran terribles imágenes de la jornada anterior, y puestas en evidencia la total falta de garantías democráticas de la consulta celebrada, donde diversos testimonios reconocían haber votada tres y hasta cuatro veces pensé, que tanto los nacionalistas catalanes, como los nacionalistas españoles, reconocerían su derrota y con ello acabaríamos el período de “Rauxa”, imponiéndose de nuevo el “Seny” (Seny, és un término catalán de significado opuesto a la “Rauxa” que podríamos traducir por sensatez, se pronuncia señ, dándole un sonido neutro a la letra e). Pero no ha sido así, y en el momento en que estas líneas ven la luz, en el bando independentista sigue, la “Rauxa” en todo su apogeo, a pesar de las graves consecuencias que ello acarrea para toda la sociedad, con el cambio de sede social de las grandes empresas, incluso la bandera por excelencia como es la Caixa; Puigdemont, Junqueras y compañía siguen amenazando con la Declaración Unilateral de independencia, siguiendo la ley del Referéndum, una de las dos, de las que antes he comentado, y que se aprobaron de forma muy pero que muy irregular, y  el TC, dejó sin efecto a los dos días de su promulgación.

De nada parecen servir, las llamadas a uno y otro bando de multitud de ciudadanos que el pasado sábado 7 se concentraron vestidos de blanco en las plazas de los ayuntamientos de las localidades catalanas, y el domingo 8 de octubre por la mañana, abarrotaron el centro de Barcelona en manifestación, donde se pedía dialogo entre las partes para arreglar el conflicto. Ni Puigdemont ni Rajoy, manifiestan voluntad ninguna, empeñados uno y otro en salir victoriosos del terrible choque que su ineptitud como políticos han provocado. El primero, porque no sabría cómo explicar una marcha atrás a sus gentes y parece dispuesto al sacrifico de una buena temporada en la cárcel y una inhabilitación, antes que digan que se ha rendido y el otro quizás porque ve en esta una ocasión quizás irrepetible, de terminar con el estado de las autonomías en España, y volver de nuevo al estado centralizado, que había en tiempos de Franco, aunque ahora barnizado de democracia.

La incertidumbre es total y la angustia que sufrimos buena parte de los ciudadanos de Cataluña es estos día insufrible y a todos aquellos que razonamos un poco, vemos asomar el desastre, aunque Mas, Puigdemont y Junqueras, y muchos de los fanáticos que llevan detrás. se siguen haciendo el loco y negando una realidad pura y dura. Porque no nos fiamos tampoco ni un pelo de Rajoy, tan culpable como los otros, por su inacción, de haber llegado a la situación en que estamos.