domingo, 26 de diciembre de 2010

HARTOS DE RECORTES, SOLO NOS FALTABA EL GOBERNADOR


Don Francisco Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España, tiene la gran virtud de exasperar a muchos de nuestros conciudadanos, cuando al igual que un ultra liberal de convicción, nos ha felicitado las fiestas, insistiendo en la necesidad de que la crisis la acaben pagando las clases populares, mientras los principales responsables se van de rositas del gran marasmo.

En los días, previos a la Navidad, solo le oímos proclamar, como si de una letanía se tratara, la necesidad de poner en marcha a la mayor urgencia, el retraso en la edad de jubilación y el recorte de costes salariales, en pro de una mayor competitividad de nuestra mano de obra, como la gran e imprescindible panacea que solucionará los problemas económicos de nuestro país.

En primer lugar debo decir, que si bien todos entendemos necesaria una reforma del sistema de pensiones, que lo adapte a la nueva realidad demográfica de nuestro país, donde a medio plazo nos encontraremos con una pirámide de edad completamente invertida, donde van a ser más los perceptores que los cotizantes; nadie nos explica que efectos de las medidas propuestas, van a tener sobre los problemas inmediatos de productividad, déficit y deuda exterior, que al parecer, son los grandes desestabilizadores, según proclaman estos entes llamados mercados, a los que todos estamos sometidos.

En segundo lugar, si bien entendemos la necesidad de dotar de una mayor productividad a nuestra economía que nos permita ser competitivos a la hora de comerciar en el mercado internacional; no acabamos de comprender como se administran los esfuerzos que se nos exigen, desde el momento que no vemos por ninguna parte, reformas severas en el sector financiero, así como tampoco medidas que desde el sector público se destinen a la promoción de creación de nuevas empresas, con fundamentos distintos a los que hasta hoy han fracasado rotundamente, así como el impulso en nuevos sectores, que ayuden a compensar las extraordinarias pérdidas de puestos de trabajo, que el estallido de la especulativa burbuja inmobiliaria ha provocado.

Mucho me temo que Don Francisco Fernandez Ordoñez, y quizás algunos miembros del actual gobierno, así como la oposición de la derecha cavernícola de nuestro país, están convencidos que basta con el sacrificio de unos muchos trabajadores, para estabilizar los niveles macroeconómicos, y que luego alguna nueva burbuja, que sin lugar a dudas van a promover los mercados como dueños y señores del universo, nos va a crear un nuevo paraíso ficticio, donde volveremos a vivir unos pocos años, con la ilusión de ser ricos. Quizás Don Francisco debería decirnos que precisa de nuestros ahorros, para cubrir las pérdidas de las grandes instituciones bancarias, que de seguro irán aflorando a medida que se vean obligados a vender a precio bajo, las propiedades inmobiliarias que sobrevaloradas figuran en sus activos.

Quizás, ha llegado el momento que el gobierno español deje de plantearse el aplacar a los mercados como gran objetivo, a partir del momento que se demuestra que estos no se aplacan nunca, porque su gran objetivo sigue siendo el sacar provecho de una debilidad estructural de los estados que ellos mismos procuraron, especulando como locos sobre la deuda pública de los países europeos, con la intención de cargarse la UE, que al fin y al cabo es quien puede plantarles cara.

Quizás el pueblo español ha de decir basta, y no seguir tolerando recortes y más recortes en sus salarios y derechos sociales sin garantía alguna que las cosas van a cambiar; que si bien estamos dispuestos a los mayores sacrificios para reducir nuestro nivel de deuda pública, es solo para sacarla de manos de estos especuladores sin escrúpulos que nos vienen machacando, para no volver a caer nunca más en sus manos; y que a partir de una situación mínimamente saneada, vamos a construir un nuevo futuro basado en el esfuerzo colectivo y no en la pura simple individualidad de la especulación.

Quizás sea la hora, que alguien de verdad empiece a plantar cara a estos grandes depredadores, que desde sus despachos de Wall Street y la City, se atreven a jugar con el pan de millones de ciudadanos; quizás sea el momento que desde España se lidere la regeneración de la izquierda europea, la única formación ideológica que puede sacarnos del marasmo.

Quizás va siendo hora que el gobierno además de pedirnos sacrificios un día tras otro, nos cuente cual va ser el final de toda esta penosa historia y que ventajas vamos a sacar de ello, al menos para darnos moral y evitarnos la sensación que no sabe por donde anda.

lunes, 20 de diciembre de 2010

NO DEBEMOS INTENTAR AHOGAR LA REVOLUCIÓN


En otros artículos de este mismo blog, he apuntado mi convencimiento que la salida de la actual crisis económica, pasará ineludiblemente por una revolución cuyos principios fundamentales van a ser la base de una nueva era, donde si todo va bien, la justicia social y el reparto equitativo de la riqueza producida, imperaran sobre el egoísmo y la injusticia en que se han basado las relaciones económico-sociales en el siglo XX.

El avance tecnológico en general, y las comunicaciones en particular, han determinado una nueva forma de organización social, que remueve incluso sus fundamentos más ancestrales, como la familia. Hoy el concepto de familia como unidad básica de la sociedad ha casi desaparecido, después de un largo proceso, en que a partir de la industrialización en el siglo XIX, empezó a perder su capacidad de unidad de producción, y aunque en un principio, entre la clase burguesa se intentara mantener, en base al reparto de poder entre sus miembros; con el invento de la sociedad anónima y la exaltación del individualismo como gran valor, se le asestó el golpe definitivo en esta faceta. Por lo demás, la aceptación social de diversos tipos de familias, mono parentales, entre personas del mismo sexo, etc. y la popularización del rompimiento de la indisolubilidad matrimonial, creando situaciones casi incompatibles con la transmisión no fragmentada de los patrimonios entre padres e hijos, han acabado por extender el certificado de defunción a la familia como célula básica de la sociedad.

La reacción a esta realidad, como puede ser la iglesia católica, que pretende revalorizar la indisolubilidad del matrimonio, anatemizar la contraconcepción, e ilegalizar todo modelo de familia que no sea la unión de un hombre con una mujer; está condenada al fracaso más absoluto, cuestión fácilmente comprobable, cuando vemos día a día, como caen en saco roto todas las advertencias que los clérigos lanzan desde sus púlpitos.

Generalizando podemos intuir, que en el fondo la confrontación, sigue planteada en base a unos conceptos, no inventados ahora, si no que ya aparecieron a finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX con la gran revolución industrial, como son el individualismo y el socialismo. El primero que considera a la persona como entidad y el segundo que valoriza la capacidad social del individuo

Hasta hoy y después de períodos virulentos, seguidos por otros de pactos más o menos duraderos, siempre ha acabado imperando el individualismo sobre el socialismo y en particular en los últimos treinta años, cuando el conservadurismo, decidió plantear batalla a una socialdemocracia, que no es otra cosa que materialización del pacto entre individualismo y socialismo que se produjo en Europa después de la II Guerra Mundial.

En estos días, inmersos como estamos en una espantosa crisis económica y de valores, parece que no nos queramos dar cuenta que se trata de las últimas andanadas del individualismo en contra del éxito alcanzado por la socialdemocracia europea, que tuvo su culminación con el establecimiento de la UE y su moneda única; unas andanadas que como nos descuidemos, pueden acabar siendo definitivas, en la destrucción de la única organización democrática, capaz de plantar cara a un poder fáctico nada democrático, como son los grandes especuladores de Wall Street.

Leo con gran preocupación estos días que entre la juventud de los países ricos de la Unión, se está instalando la idea que esta es una carga y que hay que buscar las soluciones a nivel individual antes que colectivamente. La izquierda Europea no debería permitirlo de ninguna de las maneras y debería luchar con todas sus fuerzas por la difusión de la idea contraria, advirtiendo eso si, que despojar del poder real a los especuladores que hoy día lo ostentan no va a ser cosa fácil y que va a exigir enormes sacrificios a toda una generación; pues no en vano va a requerir establecer un nuevo sistema financiero, basado en un control absoluto por parte de los gobiernos democráticamente elegidos, de todo tipo de operación que se efectúe, por pequeña que sea y cobrando altísimos porcentajes en impuestos en los beneficios obtenidos por el simple movimiento de capitales.

Los gobiernos de derechas actualmente en el poder, no parecen estar mucho por la labor, y de hecho podríamos decir que se dedican a entorpecer cualquier atisbo de solución en el sentido que exponía; esta actitud de oposición al cambio, no hace otra cosa que enquistar el problema y provocar que su solución se acabe adoptando por vías traumáticas, como sucedió en el antecedente más cercano en la historia, como fue el crac de 1929 i la II Guerra Mundial, diez años más tarde.

Por favor dejen de oponerse a la revolución!

lunes, 13 de diciembre de 2010

PRIMERO GRECIA, LUEGO IRLANDA,... ¿REACCIONARÀ EUROPA?

Un magnífico articulo, firmado por Lalo Agustina y publicado en el suplemento Dinero del periódico La Vanguardia de fecha 14 de noviembre de 2010, nos muestra los rostros de los diez personajes que a través de los famosos Hedge Funds, son quienes en realidad ostentan el verdadero poder sobre la vida i hacienda de todos los habitantes del planeta azul.

Ellos son quienes desde sus despachos, en Nueva York o la City londinenses, manejan los mercados a su antojo para sacar importantísimos beneficios, con la descapitalización y ruina de una ingente cantidad de ciudadanos, que ven, no solamente mermados el poder adquisitivo de sus exiguos salarios, si no que deben soportar con estoicidad los llamados recortes sociales, porque a estos señores se les ha ocurrido que el estado del bienestar es insostenible, seguramente porque da la posibilidad a los estados, de establecer métodos de control que a la larga les pueden impedir sus más que dudosas prácticas acumulativas de riqueza libres de todo impuesto.

Ellos son los responsables de las hipotecas subprime, que desencadenaron la crisis mundial que estamos viviendo. Uno de ellos, según el mencionado artículo, Lloyd Blankiféin alto directivo de Goldman Sachs, “ayudó” al anterior gobierno derechista de Grecia, a maquillar sus cuentas, para así engañar a los dirigentes de la UE, que no vieron la realidad hasta que fue demasiado tarde.

Estos “señores”, vienen apostando por la desintegración de la Unión Europea y su moneda única, a la que ven como un peligro futuro para sus privilegios, pues puede ser la demostración palpable que la socialdemocracia y el estado del bienestar, son perfectamente plausibles y de hecho la forma más justa del repartimiento de la riqueza.

Son ellos también quien en estos momentos, ostentan la titularidad de la mayoría de las deudas públicas y privadas de muchos países europeos, y por tanto los que fijan las tasas de interés que unos y otros deben pagar, en función de un supuesto riesgo de impago, que al fin y al cabo ellos mismos determinan. Por todo ello llevar a la bancarrota a una endeudada Irlanda, es tan fácil como no renegociar su deuda y exigir su pago inmediato, cuestión que ha a obligdo al BCE, a desembolsar 100 mil millones de euros, a fin de impedir que la caída arrastre toda la moneda única europea; como ya se tuvo que hacer en el caso de Grecia. Se amenaza también a Portugal, y se insinúa que luego seguirá España. ¿Dispondrá de suficientes recursos el BCE, para afrontar todos los ataques? O bien, ¿Estarán dispuestos los llamados países ricos de la UE a ayudar a sus hermanos pobres? He aquí el gran dilema.

Es del todo indudable y ellos lo saben, que a largo plazo en un mundo evolucionado, estos grandes “financieros” tienen perdida la partida, sin embargo también hay que pensar que están dispuestos a vender muy cara su piel y que el cambio no va a ser fácil, máxime cuando a través de los medios de comunicación, están en disposición de influir a su favor en el pensamiento de la sociedad, y disponen de la llave del crédito que hasta hoy ha representado el gran motor de la economía mundial. Como inicio de la gran revolución social, que nos debe entrar de lleno en una nueva era de prosperidad, justicia y equidad, deberíamos todos concienciarnos de los grandes sacrificios que deberemos acometer, para que las instituciones democráticas recuperen el poder que les fue secuestrado, entre otros, por estos 10 personajes.

En segundo lugar, hurgar en la izquierda a la búsqueda de liderazgos, que con palabras e ideas claras y convincentes, sepan dirigir al conjunto de ciudadanos hacia estos objetivos, siempre dentro de los espacios de libertad, huyendo de caudillajes y mesianismos, buscando las complicidades imprescindibles que les permitan alcanzar los volúmenes suficientes para plantar cara, con éxito, a los responsables de la situación actual.

Alguien podrá decirme que todo esto, sobre el papel resulta muy bonito, pero que de momento nada que nos pueda conducir a ello se vislumbra en el horizonte. Pero yo les digo amigos, que antes de finalizar la presente década, estoy completamente convencido, que los grandes cambios van a empezar a producirse de forma inexorable y que su más o menos violencia, solo va a depender de nuestra capacidad de regresar a valores como la solidaridad que hoy día, por la ideas neo conservadoras que imperan, nos parece periclitado.

martes, 7 de diciembre de 2010

NO HAY QUE TOLERAR CHANTAJES


El colectivo privilegiado de controladores aéreos con su movilización, ha puesto sobre la mesa una cuestión que cualquier gobierno que se precie, y el nuestro lo es, debe afrontar con toda celeridad y dureza posible como es la del corporativismo de ciertos colectivos, que se atreven a chantajear a un país entero como es el caso del sindicato USCA, que acoge al 97% de las personas dedicadas a la regulación del trafico aéreo en nuestro territorio.

El gobierno español no podía mostrar debilidad delante de un chantaje como el que se ha producido estos días, en que el tráfico aéreo adquiere una sobre dimensión, y la firmeza que ha demostrado, militarizando el sector y obligando a incorporarse al trabajo a los rebeldes, ahora bajo la jurisdicción militar los desobedientes se enfrenta a penas, no solo de despido si no de privación de libertad.

El comportamiento del colectivo de controladores ya desde hace tiempo ha venido deviniendo, sin eufemismo ninguno, mafioso; estos señores acabaron controlando la situación incluso regulando la incorporación de nuevos miembros, con el dominio sobre el único centro de enseñanza de esta profesión que existía en España; o sea que no en función de la demanda de plazas, si no tan solo en virtud del mantenimiento e incremento de los privilegios que gozan, no permitiendo una oferta superior de personal.

La historia reciente, nos presenta múltiples ejemplos de donde conduce la debilidad de los gobiernos con el corporativismo, y cuando este disfruta del poder real, como en el caso de la Rusia post soviética, donde incluso parece que la estructura del estado, no es más que un competidor dentro de la estructura mafiosa que parece imperar allí.

El gobierno Zapatero, con el decreto de estado de alarma ha actuado, correctamente en defensa de miles y miles de ciudadanos que se han visto perjudicados por un deliti flagrante cometido por unos impresentables que no merecen más que el desprecio de toda la sociedad española

Curiosamente, este colectivo negoció un convenio muy ventajoso a su favor, donde se incluía la jubilación con el 100% del salario a los 52 años, y unas suculentas tarifas para las horas extraordinarias, con el gobierno del Partido Popular; y digo curiosamente porque las manifestaciones de los líderes políticos del PP, en los días del suceso son extremadamente comprensivas con la posición de los controladores y altamente críticas, con un gobierno socialista que desde un tiempo a esta parte viene intentando por todos los medios legales paliar esta situación de privilegio; quitando el control de la escuela de controladores al sindicato corporativo USCA; regulando la realización de horas extraordinarias, e intentando acercar esta profesión a los estándares de la UE y otros países del mundo.

Aunque pensándolo bien, no resulta tan extraña la postura de los populares españoles si tenemos en cuenta que desde su llegada al banquillo de la oposición, no han hecho otra cosa que, contra viento y marea, intentar de provocar la caída del gobierno, aun en perjuicio de todos los españoles, como la difusión de falsos rumores, altamente perjudiciales para el conjunto de la sociedad, relativos a la solvencia del estado y las instituciones bancarias.

Oí en las primeras 24 hora del conflicto, una declaraciones a mi entender altamente sorprendentes de los líderes sindicales catalanes de UGT y CCOO, que si bien criticaban la postura de los chantajistas, también cargaban las tintas contra el gobierno considerando desmesurada la respuesta de la militarización y indicando un temor, a mi modo de ver totalmente infundado, que el gobierno aproveche la ocasión para recortar los derechos de los trabajadores en general.

Espero y deseo, que digan lo que digan, sindicatos y líderes de la oposición, el gobierno se mantenga firme, y acabe despidiendo a este atajo de impresentables y substituyéndolos por otro personal más correcto y solidario con el resto de los españoles, que ni mucho menos gozamos de sus prebendas.

lunes, 29 de noviembre de 2010

LA PRIMERA IMPRESIÓN ES LA QUE VALE


Escribo este artículo a las siete y media de la mañana del lunes, día 29 de noviembre, después de constatar que el giro a la derecha en Cataluña, en las elecciones del día de ayer, solo se puede calificar de avasallador.

Después de siete años de gobierno de izquierdas encabezado por el Partido Socialista, los catalanes no solo han vuelto a depositar su confianza de forma mayoritaria en la derecha nacionalista que representa Convergencia i Unió, si no que además han dado un respaldo considerable al Partido Popular que ha permitido a esta formación romper su techo electoral. Entre los dos configuran una cómoda mayoría del 60% de los escaños parlamentarios; que no hace otra cosa que confirmar, que nuestro país no es tan distinto del resto de Europa y el mundo llamado occidental, donde parece que en el personal ha calado profundamente el mensaje neoconservador, del individualismo y del hombre hecho a si mismo aunque sea a costa de los demás, en frente a unos valores socialistas, de progreso conjunto, solidaridad y justicia social.

Es del todo innegable que el gobierno encabezado por José Montilla ha debido luchar, en particular los últimos cuatro años, contra los continuos ataques que desde el nacionalismo catalán CiU y español PP, se le lanzaban directamente o indirectamente, a través de recursos contra el estatuto, excelentemente administrados en el tempo y en la forma, por un caducado TC para causar el máximo daño, a la que se consideró principal objetivo del tripartito en sus primeros años de legislatura. No hay que olvidar tampoco el giro radical de ERC, que de un principio aparcó sus reivindicaciones independentistas, cuestión que sin ningún lugar a dudas permitió el pacto, para optar en los últimos tiempos a una posición totalmente extremista que le ha conducido al fracaso más estrepitoso. Tampoco se puede librar el otro socio, ICV EUiA que ha demostrado su incapacidad en gestionar adecuadamente las responsabilidades que les fueron asignadas de interior y medioambiente, estallándoles de manera pública y notoria, numerosos conflictos en ambos departamentos.

El gobierno español, que preside José Luis Rodriguez Zapatero y el partido hermano del socialismo catalán el PSOE, tampoco han puesto las cosas fáciles al tripartito catalán, con su incomprensión manifiesta a los planteamientos federalistas que desde el PSC, se vienen haciendo y tildándolos de nacionalistas incluso, en algunas ocasiones, con una demostración de ceguera a una forma de organización territorial en España que puede solucionar los más ancestrales conflictos.

Por todo ello, y a toro pasado, se me ocurre que de cara a sus intereses quizás el gran fallo del PSC, estuvo en conformar el segundo tripartito después de las elecciones del 2006, y dada la circunstancia por aquel entonces de una ERC que había votado en contra del Estatut, lo mejor hubiera sido dejar que la fuerza ganadora en escaños y votos CiU, formara gobierno sola, con apoyos parlamentarios del PP y ERC, en una situación de total debilidad y con una época especialmente conflictiva que se avecinaba. Quizás hoy estaríamos hablando en otros términos. Pero no hagamos política ficción el caso es que pensando más en los intereses de Cataluña que en los suyos propios, el PSC decidió seguir hace cuatro años en la brecha del gobierno y hoy digerir el estrepitoso fracaso que las urnas le han otorgado; donde incluso, algunos de sus más fieles votantes, no se han conformado en engrosar las filas de los abstencionistas, si no que directamente se han pasado a sus rivales.

España es el único país, de cierta relevancia en la Unión Europea con un gobierno socialista, y por tanto el que más números tiene para ser atacado de lleno por estos grandes tiburones internacionales, que en su lucha contra el Euro y la Unión Europea, en el afán de demostrar la inviabilidad generalizada del llamado estado del bienestar, tienen sentenciado a muerte todo aquello que huela a socialismo, no sea que acaben tiendo que pagar la crisis o una buena parte de ella y no sean las clases populares quienes lo hagan, y mucho menos ahora que ya las tienen convencidas, de las maldades del socialismo, y las bondades del individualismo. Rodriguez Zapatero, y el PSOE en general, deberían tomar buena nota de lo ocurrido en Cataluña ayer día 28 de Noviembre, no sea que en el 2012, ya no estén a tiempo de intentar poner barreras al tsunami conservador que se nos viene encima.

Como he dicho al principio, la presente reflexión es muy poco meditada; aunque quizás, por aquello de que la primera impresión es la que vale, no esté del todo desacertada.

lunes, 22 de noviembre de 2010

...Y PUIGCERCOS METE LA PATA


Por si no había quedado clara la cualidad de excluyente de toda idea nacionalista, el Sr. Puigcercós, de Esquerra Republicana de Catalunya no se le ocurre otra cosa que abrazarse a Esperanza Aguirre, para intentar de confrontar dos pueblos de España, que por lo demás, desde los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, están especialmente hermanados, no solo por razones de índole económico laboral, si no por el mestizaje real que desde entonces se ha venido produciendo en Cataluña, conformando esta sociedad dinámica, cultural y socialmente hablando por naturaleza, que constituye la Cataluña actual.

No se si formando parte de una burda estrategia de competitividad nacionalista, el mismo fin de semana, Duran i Lleida, el que en algunos círculos de la capital de España, se le considera como el nacionalista moderado, lanza un discurso, donde establece la diferencia a partir del vientre que han ocupado los nuevos catalanes antes de su nacimiento, en función de si tiene pedigrí de catalanidad o vienen de allende del Ebro y los Pirineos.

No es casualidad la coincidencia entre el nacionalismo catalán y el nacionalismo español cuyo máximo representante es el Partido Popular, en su afán de confrontación, el famoso video de Alicia disparando a independentistas y inmigrantes, es una buena muestra de ello; pues al fin y al cabo es en base a las diferencias, que consiguen la afirmación de su identidad. El PP en Cataluña lleva años intentando reestablecer las diferencias entre catalanes por razón de su lengua materna, prendiendo innumerable mechas incluso en los tribunales, para ver si consiguen hacer estallar un conflicto, que nunca ha existido en nuestra comunidad.

¿Qué pretendía conseguir? ¿Qué hablen de el aunque sea mal? ¿O quizás excitar los ánimos a los andaluces para que carguen contra Cataluña y así poder decir aquello tan sabido de que en España no quiere a los catalanes?

El cristiano Duran i Lleida, ¿qué pretende considerando un problema que el indicio de natalidad en Cataluña, sea mayormente por la inmigración? ¿Es por algún temor de tipo étnico? ¿O quizás, ya empieza a apoyar al PP en sus manifestaciones racistas y xenófobas que está empleando últimamente?

Soy catalán de pura cepa, mis ancestros, allá por el siglo XVII, se trasladaron a vivir a Badalona desde Manresa, y se lo juro amigos, no tengo ninguna duda sobre mi identidad, ni mi cultura, ni mi lengua. Considero un orgullo y un progreso la extraordinaria mezcla y mestizaje cultural de la que Cataluña en general y Badalona en particular, es una patente muestra; del mismo modo que me siento orgulloso de pertenecer y colaborar con los demás pueblos, en construir una España progresista, democrática, donde se considere la diversidad, no como un problema si no como una riqueza. Soy un catalán al que le indignan las cerrazones de los Puigcercós y Duran, y que no se siente representado por ninguno de los dos, ni por nadie que esté de acuerdo con ellos y que espera fervientemente, que nadie en Andalucía ni en ninguna otra parte de España, caiga en las provocaciones que estos impresentables pretenden tender y sepan ver que es solo una minoría de los catalanes los que piensan así, al igual que estoy seguro es solo una minoría de españoles aquellos que ven a los catalanes como unos mercantilistas insolidarios, tal y como nos presenta el Partido Popular.

El próximo Domingo día 28, en las urnas se va decidir algo más que el nuevo gobierno autonómico en Cataluña, se escogerá entre, entrar en una confrontación permanente con el resto de España, en base a un gobierno de CiU, que solo, apoyado por ERC o el PP, no podrá eludir los compromisos soberanistas con su electorado, no se olvide que los mítines de CiU acaban con gritos de independencia, o un gobierno del PSC, que va a tender más si cabe todos los puentes posible de colaboración en la construcción de una España, moderna y progresista. Todos los catalanes van a tener una enorme responsabilidad en la decisión de su futuro inmediato, los que tengan pensado abstenerse por la razón que sea, deben saber que con su actitud, van a contribuir de forma decisiva al triunfo de la conflictividad, que va trascender de la próxima legislatura, pues de todos es sabido que es muy fácil romper unos lazos, que luego cuestan años y multitud de esfuerzos volver a recomponer. Que nadie se quede en casa por Dios!

lunes, 15 de noviembre de 2010

ISRAEL MACHACA, MARRUECOS MACHACA Y LA ONU EN LAS NUBES


Dicen que no hay peor sordo que el que no quiere oír y que el ciego más ciego, es aquel que no quiere ver. Digo esto porque sorda y ciega me parece la comunidad internacional en estos días, ante las flagrantes violaciones de los derechos humanos fundamentales que colectivos llamados democráticos, como el estado de Israel, u otros que van en camino de ser-lo como el Reino de Marruecos, están cometiendo sin piedad ninguna, sobre unos grupos humanos, como el pueblo palestino, o la comunidad saharaui.

El llamado Sahara Occidental, antigua colonia española i la bíblica Palestina son los escenarios escogidos esta vez; en ambos lugares se construyen muros físicos de separación, para según dicen, combatir la plaga terrorista, cuando en realidad lo que se pretende es consolidar la salvaje explotación de unos poderosos sobre otros más débiles.

Porque no lo duden amigos, detrás de cualquier conflicto, más o menos violento, aunque quiera disfraza-se de guerra de religiones, o entre etnias, a la que escarbas un poco, aparecerá sin ningún lugar a dudas, el salvaje rostro de la explotación pura y dura del hombre por el hombre.

El drama en Palestina, resulta especialmente lacerante, no solo por su larguísima duración, el conflicto empezó en el año 48 del pasado siglo XX, si no por la especial crudeza y desmesura que los últimos gobiernos sionistas han permitido a sus ejércitos, sobre un colectivo que no tiene otra forma de responder que arrojando piedra, contra tanques y soldados bien pertrechados. En el Sahara, después de más de treinta años de casi silencio, ha vuelto a estallar con toda crudeza, un problema ocasionado por un proceso de descolonización, que protagonizó una decadente dictadura española, incapaz de enfrentarse a la realidad de un pueblo, el saharaui, que empezaba a resurgir sacudiéndose el yugo colonial. Un agónico dictador en su lecho de muerte y un régimen en decrepitud total, no fueron capaces de otra cosa que vender un pueblo entero a otro dictador, si cabe más cutre que el que estaba feneciendo, como fue el padre del actual monarca alauita, el impresentable Hasan II.

En estos días hemos podido contemplar, como una simple reivindicación de un mínimo de dignidad social por parte de los saharauis, que siguen viviendo en el territorio, ha sido aplastada con toda brutalidad por el ejercito marroquí a las ordenes del títere Mohamed VI.

Mientras sucede todo esto, en la ONU, el máximo organismo representativo de la comunidad internacional, se sigue mirando para otro lado, y tapándose los oídos al clamor de las victimas masacradas, no sea que Don Benjamin, y Don Mohamed se enfaden, y nos cierren el grifo de los fosfatos el segundo y de la financiación internacional el primero.

Lo más preocupante si embrago, es la pasmosa pasividad con que la verdadera comunidad internacional, o sea los ciudadanos de los países llamados democráticos, contemplamos impávidos todas estas injusticias como si no fueran con nosotros; cuando la realidad es que con los grandes recortes sociales que se están promoviendo en muchos países de nuestro entorno inmediato, y la pretensión de abolir por completo el llamado estado del bienestar, la ultraderecha internacional, (en el fondo promotora de los conflictos del Sahara i de Palestina), está consiguiendo de nuevo su objetivo, de volver a poner en el primer plano un sistema económico basado en la explotación pura y dura del hombre por el hombre.

En estos días, me vienen a la memoria las palabras de un gran federalista español, Francisco Pi i Margall, cuando escribía: La Revolución es la paz y la Reacción es la guerra. ¡Cuanta razón hay en estas palabras! Quizás convendría, a los actuales y futuros líderes sociales mundiales una reflexiva lectura de la obra de tan ilustre pensador, a lo mejor se daban cuenta de la necesidad imperiosa de realizar un gran cambio, una gran revolución que termine con el dominio de unos pocos ricos, sobre un conjunto inmenso de pobres.

lunes, 8 de noviembre de 2010

LAS OPINIONES DEL CARDENAL


El Cardenal Arzobispo de Barcelona, LLuís Martinez i Sistach, en una declaraciones públicas, previas a la visita del Papa Benedicto XVI a la ciudad de Barcelona, para la consagración del Templo de la Sagrada Familia, consideró una falta de respeto, a los católicos practicantes españoles la no asistencia del presidente del Gobierno Español, José Luís Rodríguez Zapatero, a los actos, limitándose tan solo a una despedida en el propio aeropuerto del Prat.

Arguye el Cardenal, que los españoles son mayoritariamente católicos y que por tanto el presidente de todos ellos, aunque no sea creyente, debería hacer el paripé. No puedo estar más en desacuerdo con las palabras del cardenal, pues a mi, ateo redomado y especialmente crítico con la jerarquía católica, ésta que bajo palabras que en teoría incitan al amor y la caridad, esconden y amparan abusos sexuales a niños, impiden la rebelión de los oprimidos en contra de sus opresores, fomentan la discriminación sexual y la homofobia, además de coartar la investigación científica; me parece una falta total de respeto a la sociedad en general, ésta que es múltiple y variada, en cuanto a creencias se refiere, que un personaje como el actual pontífice, nos visite provocando un enorme gasto a nuestro erario público, pues como es bien sabido de la factura, solo una pequeña parte ha sido sufragada por la iglesia y sus creyentes.

Alguien ha hablado, que la visita del Papa va a reportar un negocio de 30 millones de euros a la ciudad de Barcelona, en forma de trabajo para hoteles y restaurantes, tiendas y chiringuitos de souvenirs. Permitidme que lo dude seriamente, cuando es de todos sabido que del personal que llenó el templo, y sus alrededores, descontando todos aquellos que por razones de cargo asistieron, y que van a gastos pagados con nuestros impuestos; fueron mayormente barceloneses devotos o curiosos; muchos de los de fuera de Barcelona, por el tema de la crisis no se pueden permitir desplazamientos y dietas a su cargo, y por lo que se dice hoy en la ciudad condal, muy pocos de los devotos, consumieron hosteleria.

Por lo que se refiere al hecho de la difusión del acto, como una especie de spot publicitario, que puede significar un polo de atracción de turista a Barcelona, pienso que la obra de Gaudí, no solo la sagrada Familia, por si sola es ya un motivo de atracción suficiente, sin necesidad de tener que soportar los costes añadidos y no solo económicos de la visita papal.

Finalmente la derecha nacionalista catalana, ha encontrado justificación en que el Papa habló en catalán, cuestión que a mi, catalán hasta la médula, me provoca solemne indignación, pues si para defender nuestra lengua precisamos de un papa con ideas tan retrógradas como las de este, aviados estamos.

¿Consideran adecuado los católicos practicantes, que la figura del representante de su Dios en la tierra, sea un reclamo publicitario promotor de negocios?

Quizás el cardenal arzobispo de Barcelona, debería haber meditado sus palabras, aunque pensándolo mejor ya las meditó, y optó por pronunciarlas, siguiendo la consigna de la derecha tanto catalana como española de cargar contra el presidente del gobierno español, José Luis Rodriguez Zapatero, con el afán de desprestigiarlo aún más si cabe. Porque no olvidemos amigos, que la iglesia y su jerarquía, sea en el punto que sea de España y hable la lengua que hable, incluso el latín sigue siendo de derechas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

LAS PALABRAS DE MONTILLA


Duran i Lleida, con cara de gran cabreo, la semana pasada, ante un auditorio compuesto mayormente por militantes y altos cargos de Convergencia i Unió, clamaba acusando de mentiroso a Montilla, por haber dicho claramente que las condiciones que imponen Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya, imposibilitan totalmente la reedición del Tripartito, después de las elecciones del 28-N, aunque la aritmética electoral lo permitiera.

Mucho debe escocer a los líderes de la derecha nacionalista catalana la decisión del Presidente Montilla, por su virulenta reacción instantes después que este la expresara públicamente, quizás porque ello les obligue a definirse con claridad, abandonando de una vez por todas la ambigüedad de la que vienen haciendo gala desde que iniciaron su travesía del desierto. ¿Están dispuestos los convergentes a recabar el apoyo del PP que ha recurrido el estatuto, si les son necesarios sus votos para gobernar? ¿Están dispuesto Duran i Lleida a admitir los votos de Esquerra Republicana, que los ha condicionado a la celebración de un referéndum independentista? Son preguntas que nadie quiere contestar en estos días, en que por lo demás el ultranacionalismo español se sigue ensañando con una de las cosas más sensibles en Cataluña como es la lengua.

La llamada sociovergencia, es tan imposible en Cataluña como en España sería un gobierno PP-PSOE, en primer lugar por ser fuerzas ideológicamente opuestas, que en consecuencia van a tener programas totalmente incompatibles. Convergencia es la representación pura y dura de la derecha, con un sentimiento nacionalista catalán, pero derecha al fin y al cabo; por el contrario el PSC, además de no ser nacionalista por ninguna parte, si no que su fe federalista está totalmente fuera de cuestión, es la representación de la izquierda posible, de la socialdemocracia europea, la impulsora y mantenedora del llamado estado del bienestar.

En las elecciones autonómicas del año 2003, se da por primera vez, un resultado que permite a tres fuerzas de ideología izquierdista, PSC, ICVEUiA y ERC, pactar para formar gobierno, con unas bases determinadas, cuyo trazos principales, serian una reforma en profundidad del Estatuto de Autonomía, que permita mejorar el autogobierno catalán y su financiación y un giro hacia la izquierda y las políticas sociales, que corrigiera los desequilibrios sociales provocados en los veintitrés años de gobierno de Jordi Pujol. Es lo que se vino en llamar Pacto del Tinell, que abrió paso al primer gobierno tripartito en Cataluña. Posibilitan el pacto una renuncia expresa de ERC, en dejar en stand by la reivindicación independentista y una dedicación importante del PSC, en la dedicación de una parte importante del tiempo de la legislatura, al tema de la identidad de Cataluña y su relación con España.

Es importante señalar, la renuncia que ERC hizo de sus reivindicaciones independentistas, condición que cumplió escrupulosamente hasta el momento en que se produce el Pacto entre Artur Mas i Zapatero, del que hoy día nadie habla pero que a la postre resultó determinante en los hechos que se desencadenaron posteriormente y que nos han conducido a la situación de hartazgo total, con un PP desmadrado que se cree capaz de la mayores ignominias. CiU, en aquellos momentos quiso comprar lo que las urnas le negaron, en base a romper la unidad de todas las fuerzas políticas catalanas que los socialistas habían logrado mantener durante el largo proceso estatutario.

Si Artur Mas, hubiera pensado en Catalunya antes que sus intereses, y los recortes en el estatuto se hubieran pactado entre la Generalitat, con el apoyo mayoritario de las fuerzas catalanas, quizás el PP no se hubiera atrevido a presentar recurso de inconstitucionalidad, y el sentimiento de frustración que hoy día planea sobre una buena parta de la sociedad catalana no existiría. Quizàs, también Esquerra Republicana, hubiera seguido dejando en stand by sus ideales independentistas y un nuevo Tripartito seria posible.

Hay mucho mensaje detrás de las palabras de Montilla, mensaje que no debería ser tergiversado por intereses mezquinos, como se viene haciendo desde la derecha , nacionalista catalana

lunes, 25 de octubre de 2010

LA PROPIEDAD COLECTIVA


¿Se acuerdan Vds, del clamor: “La Tierra para quien la Trabaja”? Cuando Emiliano Zapata utilizó este concepto, en la revolución mejicana de principios del siglo XX, la organización económica mundial era muy distinta a la de ahora; la producción agraria e industrial se hallaba en manos exclusivamente de unas clases sociales poderosas, que de entrada lucharon denodadamente para mantener sus privilegios, llegando incluso al asesinato de quienes osaban elaborar un discurso de reparto equitativo de la riqueza, como fue el caso del Caudillo del Sur, alias con el que era conocido Emiliano Zapata.

Diversas revoluciones en diversas partes del mundo, y dos guerras mundiales, durante el siglo XX, fueron necesarias para provocar un gran cambio en las estructuras de poder mundiales, un gran cambio a mi entender, y visto desde cierta perspectiva histórica, para que las cosas siguieran igual, como acertadamente ya intuyó Lampedusa en el Gatopardo.

Los poderosos terratenientes y potentes industriales, propietarios de vidas y haciendas del siglo XIX, han sido substituidos por unos pobres y endeudados empresarios, o por unos ejecutivos al servicio de anónimas corporaciones financieras.

La gran revolución Rusa de 1917, es el primer intento serio de subvertir el orden establecido, aunque setenta años después se ponga de manifiesto su absoluto fracaso al no haber sido capaz de administrar con eficacia, la producción colectiva de riqueza.

La gran capacidad camaleónica del capitalismo, se puso de manifiesto al final de la segunda guerra mundial cuando las necesidades de reconstrucción de una Europa destrozada, obligaron a la aplicación del pensamiento socialdemócrata, con el fin que un reparto más equitativo de los esfuerzos y de la riqueza generada, ayudara a salir del agujero. Es entonces cuando el margen de beneficio de la producción se reduce, en favor de unos estados a los que se encarga de repartir-los en forma de servicios comunes a los ciudadanos, en lo que se ha venido denominando Estado del Bienestar. Mientras tanto, las grandes élites, van saliendo del mundo de la producción directa para entrar de lleno en el orbe financiero. Wall Street se convierte de hecho en un gran centro de poder mundial, solamente discutido por unos potentes estados europeos, que además se han empeñado en unirse para adquirir más fortaleza. Es a partir de este momento y con el fin de volver concentrar más y más poder en manos de unos pocos, que se introduce un nuevo concepto por el que los trabajadores se convierten en capitalistas colocando sus ahorros, mediante fondos de inversión, en los mercados financieros. Aparentemente se conseguía la propiedad colectivizada de los medios de producción e inclusive los financieros y digo aparentemente porque la realidad, como el tiempo se ha encargado de demostrar, unos pocos siguen ostentando todo el poder.

La mal llamada revolución neocon, que en realidad se trató de una contrarrevolución, vino a significar la consolidación de la concentración del poder en pocas manos, fuera además de todo control democrático, persiguiendo y desmantelando el llamado estado de bienestar con el fin de eliminar la seria competencia que los regimenes de socialdemocracia representaban.

En el nuevo mundo que surgirá de la revolución del siglo XXI, el verdadero concepto de propiedad colectiva, no basado exclusivamente en aportaciones dinerarias, si no de capacidades individuales, gestionado y administrado a través de mecanismos altamente democráticos, va a resultar una de sus principales claves, pues no deben olvidar amigos que al final va aser la justicia social quien prevalecerà.

lunes, 18 de octubre de 2010

LIDERAZGO COLECTIVO


Entendiendo como condición de líder la capacidad de alguien, para conjuntar un equipo de personas, coordinando sus capacidades y estimulándolas, con el fin de conseguir unos objetivos en base a una máxima eficiencia, demos admitir un riesgo real de endiosamiento, tanto por parte del protagonista al creer que es obra suya el éxito conseguido; o bien porque los componentes del equipo tienden a sobrevalorar-le y acaban por someterse a el.

En nuestra historia reciente los liderazgos políticos han sido de vital importancia en nuestro país, en particular para la consecución de la democracia y su consolidación, así debemos reconocer que figuras de la talla de Santiago Carrillo, Felipe González, Adolfo Suárez, Torcuato Fernández Miranda, Marcelino Camacho, Nicolás Redondo, Carlos Ferrer Salat, y muchos otros, gracias a un don especial de convencimiento, y una claridad de ideas, posibilitaron la evolución pacifica de un estado autárquico a una democracia plenamente consolidada que gozamos hoy en día.

Pero amigos, el mundo da muchas vueltas y el avance de la humanidad no se detiene; lo que fue válido ayer hoy no sirve apenas, y cuando nos empeñamos en proseguir con los antiguos métodos acabamos colapsados, como le está sucediendo al mundo occidental con la actual crisis económica. Los liderazgos a nivel individual son una de las primeras cosas que han pasado a la historia, y si queremos de verdad afrontar el futuro en condiciones, debemos empezar por asumir un nuevo concepto de liderazgo colectivo, no solo a nivel político, si no a nivel de las mínimas estructuras ciudadanas, una asociación de vecinos por ejemplo.

La dirección de una empresa hoy, es infinitamente más compleja que no lo era hace cincuenta años y es por ello que los grandes líderes empresariales han casi desaparecido, al menos públicamente, substituidos por unos consejos de administración donde las decisiones individuales, han sido reemplazadas por las colectivas de una élite que actúa de forma anónima oculta tras una marca o un logo.

Resulta curioso sin embargo, que lo que la patronal ha sido capaz de articular como fórmula de progreso, la parte social no haya sabido hacerlo y así tenemos que se sigue confiando en que surjan determinadas personas capaces de encabezar un partido politico, un sindicato o cualquier movimiento.

Hoy nos encontramos frente a una posibilidad real de cambio, el modelo que hasta hoy el mundo ha utilizado para organizarse económicamente, ha fracasado rotundamente, demostrando que el camino emprendido no conduce a otro sitio que no sea el desastre más absoluto, en forma de un retroceso en el nivel de vida de la mayoría, para que una élite de privilegiados disfrute de todas las ventajas.

Observamos también, quizás porque la nuevas tecnologías de la información nos permiten conocer más a fondo a las personas, los que pretenden ser líderes en la sociedad actual, nada tienen que ver con los líderes de antaño, unos personajes casi inaccesibles a la mayoría de los mortales, y de los que casi no conocíamos sus miserias humanas. Hoy sin embargo quienes deberían ser grandes líderes, los tildamos de mediocres y no porque lo sean más o menos que los de antaño, si no por conocerlos más íntimamente.

En la nueva realidad del siglo XXI, que emana de la gran revolución que se avecina, se hace necesaria la implicación a fondo de todos y cada uno de los individuos que componen la sociedad, ejerciendo un liderazgo colectivo que sea capaz de aglutinar y coordinar todos los esfuerzos, para el buen fin del progreso justo y equitativo de toda la humanidad.

Si empezamos todos y cada uno de nosotros a tomar conciencia de la necesidad de una implicación total en nuestro trabajo cotidiano y en las organizaciones sociales a las que pertenecemos, (los sindicatos por ejemplo), acabaremos por provocar la necesidad de cambio en la realidad actual de las empresas, donde deberá acabarse la exclusiva persecución del beneficio, para substituirlo por la creación de empleo y el mantenimiento del mismo. Esto enlaza con otro concepto la Propiedad Colectiva, sobre el que reflexionaré en mi próximo artículo.

lunes, 11 de octubre de 2010

¿QUIEN DEBE HACER LA NECESSARIA REVOLUCIÓN?


Mi anterior artículo en este Blog fue comentado por Toni Mantis, en el sentido que no acepta la justificación al gobierno Zapatero, por los recortes, que se desprende de mi escrito. Agradeciéndole de entrada su aportación, me permito insistir en el tema de la necesidad cada vez más imperiosa, de un cambió total en las estructuras del sistema, que nos permita avanzar por el camino del progreso; un camino que en estos tiempos se nos presenta harto difícil y cuesta arriba para toda la sociedad en general, y los mas vulnerables, económicamente hablando en particular.

Para empezar, deberíamos aceptar que la situación actual no es más que el fruto de la gran contrarevolución conservadora, que en los años 80 del pasado siglo XX, promovieron Margaret Tatcher y Ronald Reegan, con la aquiescencia, por “silencio administrativo” de la izquierda europea y de la clase media en general.

La base principal de este regreso al ultraliberalismo, que ya había fracasado rotundamente en 1929, fue la sacralización del dinero como fuente única de poder y sometimiento, conjuntamente con la exaltación del individualismo como valor central. Para ello había que denostar los valores sociales: la solidaridad, el compartir, y el derecho a acceder a una parte del pastel de cualquier ser humano por el solo hecho de haber nacido.

Los resultados de esta revolución necon, los vemos hoy día con un poder económico concentrado en unas pocas manos, que son los propietarios de los títulos de deuda pública y privada de la mayoría de países, lo que les permite mandar a su antojo sobre los presupuestos y el gasto de cada país, según la conveniencia, no de la colectividad, si no de sus particulares intereses.

Para más Inri, a través de un dominio casi total y absoluto de los medios de comunicación, se promueve una desinformación total a los ciudadanos, llegando al punto de invertir de tal forma la situación cuando resulta, se presenta como culpables de la crisis por insostenibilidad, al llamado estado del bienestar, cuando la verdad es que el crac se produce por la avaricia y falta absoluta de control de las operaciones bursátiles provocadoras de grandes burbujas.

Cuando oigo estos días, que 100 economistas, a mi entender de corte fascistoide, claman por una rebaja de la pensiones, alegando que las cotizaciones de trabajadores y empresarios no van a ser suficientes para sostener el sistema y por el contrario no oigo a nadie, que diga que donde no lleguen estas cotizaciones va a llegar el estado, en calidad de representante de la colectividad, a través de los impuestos, veo muy mal el panorama, pues se me hace evidente que han logrado despistar al personal de tal manera, que ya nadie tiene claro que hay que cambiar el sistema económico en su totalidad, empezando por devolver el poder a unas instituciones democráticas como son los estados y facultarles para que ejerzan un rigurosísimo control sobre éstos llamados “mercados”.

Pero ¿quién debe hacer esta autentica revolución? Si analizamos la historia nos daremos cuenta que pocas veces los gobiernos han encabezado revoluciones de carácter social como la que se pretende, si no que han sido las clases populares quienes las han encabezado, apoyados por una intelectualidad que les ha dado coherencia.

Quedense en la memoria estos dos grandes conceptos: la propiedad colectiva y el liderazgo colectivo, pues son las bases fundamentales de esta revolución necesaria e imprescindible, dos conceptos a mi entender básicos que si ustedes me permiten desgranaré en dos próximos artículos, con el afán de incitar a un constructivo debate.

lunes, 4 de octubre de 2010

YA HEMOS HECHO HUELGA, Y ¿AHORA QUE?


Aunque hace mucho tiempo, me barrunta por la cabeza la idea que la huelga general no iba a ser muy útil para los intereses de las clases trabajadoras, y que la posición de los sindicatos ha de ser muy diferente a la que esta siendo, no he querido expresar mis reflexiones al respecto hasta después del 29-S, por miedo a ser tildado de reaccionario, o creer que me opongo a la conservación de los derechos conquistados con sangre sudor y lagrimas años a, por las clases populares. Nada más lejos de mi intención.

Hace justo una semana, el pasado lunes día 27 de setiembre, en un encuentro promovido por ESADE y Caixa Manresa, en el incomparable marco de Sant Benet de Bages, el ex presidente español Felipe González repitió por enésima vez, que en su opinión el mundo está incubando una nueva crisis financiera, por su demostrada incapacidad de reformar el sistema. No le falta razón a Felipe y estoy muy seguro que en el mundo somos legión los que estamos completamente convencidos de ello.

Solo existe una fórmula y en la mencionada reunión de Sant Benet de Bages, también se apuntó, consistente en poner en marcha una contrarrevolución conservadora que desmonte el tinglado de Margaret Tatcher y Ronald Reegan y sus sucesores, desvalorizando el estado y sus instituciones, en nombre de una mal llamada libertad de mercado, que ha acabado por depositar el poder real en manos de unos especuladores sin escrúpulos, sobre los que de ninguna manera las democracias pueden ejercer control alguno.

Pero, ¿qué estrategias deberíamos seguir para alcanzar el objetivo? Sin lugar a dudas, fortalecer las grandes instituciones supranacionales, ONU, FMI, Banco Mundial, UE, etc. cambiando sus metas hacia una economía de corte social y dotándolas de los recursos suficientes, para que estén en condiciones de asumir de nuevo el papel de liderazgo colectivo que les es propio. Para ello es absolutamente necesario frenar en seco las inversiones especulativas, con medidas que disuadan a las grandes fortunas mundiales de seguir por el camino de creación de grandes burbujas. También van a ser necesarias, grandes reformas en el mundo laboral, que lo adapten a la nueva realidad del siglo XXI, donde se exige una mano de obra altamente cualificada y dotada de una gran formación.

Sentadas estas premisas, reconociendo que superan el ámbito estricto de nuestro país y después de la jornada de huelga general, las organizaciones sindicales españolas tienen dos caminos, el primero es sentarse y esperar una más que improbable rectificación del gobierno en sus políticas, (miles de razones avalan esta postura, en particular la gran dependencia de nuestra economía de los grandes especuladores mundiales), persistiendo además en sus ataques por aquello del afán de mantener el discurso hasta sus últimas consecuencias, a fin de provocar su caída y el consecuente acceso de la derecha reaccionaria / cavernícola al Palacio de la Moncloa, con lo que seguirán teniendo excusa para llorar y patalear reclamando derechos perdidos; o el segundo camino, a mi entender el más lógico y razonable, de asumir la realidad actual de la clase obrera, sentándose a negociar con el actual gobierno socialista, a la búsqueda de fórmulas que permitan la intervención directa de las organizaciones sindicales en la creación de riqueza y no solo en su reparto.

No son los gobiernos quienes nos van a sacar de la crisis, si no los llamados agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, con el permiso de la gran banca; Auque frente a los profundos cambios que el sistema actual necesita, en el caso de nuestro país, el panorama es francamente desolador, con una clase empresarial donde predomina una caduca mediocridad, un sector financiero, basado en la especulación pura y dura, y hasta hoy, unas organizaciones sindicales ancladas en el pensamiento decimonónico.

UGT i CCOO, como principales centrales sindicales, han dado muestras durante toda su historia, de adaptación a las nuevas realidades, como fue el caso, en los años 80 del pasado siglo XX, cuando el empresariado español se vio totalmente desbordado por la nueva realidad económico-social que representaba el ingreso de nuestro país al Mercado Común Europeo; no solo firmaron los Pactos de la Moncloa, para dar a la patronal un tiempo para la adaptación a la nueva realidad, si no que además, conjuntamente con el gobierno socialista imaginaron y pusieron en práctica un nuevo concepto de empresa, como las Sociedades Anónimas Laborales, por las que los trabajadores accedían a la propiedad de las compañías, algunas de las cuales y con notable éxito han seguido hasta nuestros días.

Si de verdad los dirigentes sindicales, están convencidos que hay que mantener la fortaleza de sus organizaciones, si en verdad quieren ser los puntales del liderazgo colectivo en el siglo XXI, deben empezar por demostrar a toda la ciudadanía en general, que su discurso no se basa solo en un reparto equitativo de la riqueza, si no que también saben procurar por su creación.

lunes, 27 de septiembre de 2010

SE EMPIEZA CON DEPORTACIONES Y SE ACABA........


Todos los que creemos en una Europa solidaria, unida a través de los indestructibles lazos de la fraternidad, y como un proyecto federalista a escala continental, hemos recibido un mazazo en la cabeza el pasado día dieciséis de setiembre, cuando veintiséis jefes de gobierno de los países que componen la UE, se han plegado a la decisión del populista Sarkozy de proseguir con las deportaciones de ciudadanos rumanos, que pese a su condición de ciudadanos miembros de la Unión, son considerados delincuentes por el simple hecho de pertenecer, por razones genéticas, a la etnia gitana.

Por otra parte a los españoles nos ha dolido, y en mi caso puedo decir que hasta descolocado, la incomprensible actitud de nuestro presidente socialista José Luis Rodriguez Zapatero, que lejos de hacer honor a los ideales de igualdad i fraternidad de Pablo Iglesias, se ha puesto a defender con inusitada vehemencia al presidente francés.

No voy a negar que el discurso de la comisionada de justicia Vivianne Reding, fuera duro e incluso insultante para el jefe de estado francés, aunque a mi entender estuviera cargado de razón, en el sentido que las expulsiones de rumanos de su territorio contravienen los principios más elementales en que se basan los derechos humanos y las normas que inspiran la Unión Europea; por otra parte hay que recordar que la víspera de la mencionada reunión la comisionada ya había pedido disculpas al presidente francés por el tono insultante.

Fuera como fuera el tono del discurso de Vivianne Reding, no debe desautorizar las acusaciones que de el se derivan en contra del procedimiento abierto en Francia, y en Italia, en contra de unos ciudadanos europeos con todos sus derechos. Los líderes europeos, con Ángela Merkel y Zapatero a la cabeza, han demostrado una nula talla de estadistas al poner en el mismo plano el tono del discurso de Reding, con las expulsiones masivas en Francia de ciudadanos gitanos.

La aventura que Sarkozy en Francia y Berlusconni en Italia, han emprendido con los gitanos rumanos, es totalmente equiparable al sentimiento anti judío que se fue alimentando en centro Europa e la década de los años treinta de la pasada centuria. Repasen amigos la historia y verán que el antijudaísmo no empezó con los campos de exterminio nazis, si no que antes de ello, unas mentes interesadas y especialmente perversas, fueron introduciendo la semilla del odio hacia lo diferente, en especial con los de procedencia semítica. Apoyándose en unos burdos estereotipos, los jóvenes nazis introducían en la sociedad un sentimiento que el pueblo judío, era el responsable de todos los males de la sociedad alemana, en particular la falta de trabajo incluida.

Hoy cuando después de las deportaciones francesas oímos al concejal del PP de Badalona, decir frases que la situación en esta ciudad de la comarca del Barcelonés de los gitanos rumanos, es mucho peor que en Francia, pues al menos allí están localizados en campamentos y en cambio aquí repartidos por diversos barrios de la ciudad, se me pone la carne de gallina; sensación que se agrava en cuanto el mencionado concejal, lanza entre una población que está sufriendo en propia carne las consecuencias del paro, una serie de falsedades en el sentido que los inmigrantes gozan de privilegios que les son negados a los ciudadanos corrientes, con la perversa intención de prender un detonante, cuya explosión puede causar daños irreversibles en la convivencia ciudadana y en el trabajo, a favor de esta, que vienen desarrollando desde hace mucho tiempo, la administración local y un montón de entidades de todo tipo, agrupadas en una plataforma, con el expresivo nombre de “Badalona Som Tots” (Badalona Somos Todos).

Espero y deseo fervientemente que la cordura impere entre los ciudadanos europeos y que estas manifestaciones racistas sean rechazadas de plano. Que Sarkozy se de cuenta que el pueblo francés no le va a tolerar, tape su vergonzosa gestión con el burdo estilo de responsabilizar a una etnia determinada de la inseguridad. Espero también que en Badalona, en los próximos comicios, autonómicos este año y municipales el próximo, el Partido Popular sufra un severo correctivo que les haga evidente el gran error de intentar enfrentar unos ciudadanos con otros. En fin, espero que entre todos nos comportemos como ciudadanos del siglo XXI, que aprendieron muy bien las lecciones que sufrimos en el XX.

lunes, 20 de septiembre de 2010

LOS COSTES AÑADIDOS A LA SAGRADA FAMILIA


La máquina que perfora el subsuelo barcelonés, para la construcción del nuevo túnel ferroviario que ha de permitir, la comunicación por AVE entre las dos grandes estaciones barcelonesas; Sants y la Sagrera, sigue avanzando y parece ser que a finales de setiembre, ya estará a tocar de los cimientos de la Sagrada Familia.

Estos días los del patronato del Templo Expiatório, con Joan Rigol, expresidentes del Parlament de Catalunya, militante distinguido de Unió Democràtica de Catalunya, el partido que preside Duran i Lleida, y afín a la Obra de Escrivà de Balaguer, perdidas ya todas las posibilidades de detener incluso judicialmente la perforación, se dedican estos días a la instalación de pequeños artilugios, capaces de captar la más mínima vibración, duplicando ya los que se han instalado por parte de ADIF; seguramente con la intención de buscar tres pies gato y tener algún argumento que les permita convencer a un juez para que se digne a parar la obra.

La campaña en contra de la construcción de este túnel que han emprendido el dichoso patronato, estoy seguro que ha costado miles y miles de euros, en estudios que se han duplicado y triplicado por parte de técnicos venidos de todo el mundo y cuyo coste estamos sufragando todos los españoles con nuestros impuestos, para que al final hayan llegado a la conclusión, que las medidas de protección planteadas en el proyecto eran más que suficientes para que la estructura del templo no sufra menoscabo alguno.

Por si esto fuera poco, los patrones del templo, invitan para su consagración, nada más y nada menos que al Papa Benedicto XVI, un personaje ya de por si controvertido por su ideología y actuación, pero que además significa un dineral para los países que visita. La reciente visita al Reino Unido, se ha evaluado en unos 14 millones de Euros, y sobre las seis horas que pasara en Santiago de Compostela y las quince en Barcelona, el próximo mes de noviembre los organizadores y la instituciones estatales guardan un sepulcral silencio, seguramente para no soliviantar más a un personal que estos días ya anda muy revuelto con la crisis económica.

Puedo llegar a estar de acuerdo, aunque en el fondo, por mi calidad de ateo redomado me duela, que la condición de jefe de estado del pontífice, le da derecho a que el estado, del reino Unido la pasada semana, y en Noviembre el Español, se hagan cargo de su seguridad, de su alojamiento, etc.etc. Pero mis dudas viene, de si este señor las visitas a Santiago y Barcelona, las hace en calidad de jefe del estado Vaticano, o como líder supremo de una creencia religiosa y aquí amigos si que no puedo estar de acuerdo, en que yo ateo militante, deba pagar la estancia de este personaje, que sin el mínimo pudor ataca públicamente mi forma de pensar y me acusa de provocar la insolidaridad humana, las guerras y el hambre en el mundo, cuando el y sus acólitos, durante años y años, han amparado a los pederastas miembros de su comunidad en todo el mundo, no permitiendo que la justicia resarciera en parte a sus víctimas. Unos señores que al igual de la más sórdida mafia, han impuesto una omertá, incluso a las propias víctimas; ley del silencio que ha tardado siglos en romperse y no en todas partes, porqué en España, por el silencio que siguen manteniendo las víctimas, los clérigos pederastas, siguen gozando de una total impunidad.

Pero volviendo al tema del templo de Gaudí, ¿no creen Vds. que deberían ser los promotores quienes deberían correr con la cuenta de gastos del Papa? ¿No les parece que quien acaba acaparando el protagonismo, el Opus Dei, entidad de solvente y adinerada, no debería hacerse cargo de la factura?

Aunque, ahora que lo pienso, seria mejor no “meneallo” demasiado, no sea que nos pase como la última visita a Valencia, donde además de pagar lo que gastó Su Santidad, tuvimos que pagar las a Correa y sus muchachos.

Sea como sea, el templo de Gaudí, entre unos y otros nos está costando una verdadera expiación a todos los españoles; quizás fue por esto que el gran Arquitecto Modernista, en un momento de clarividencia le puso el calificativo de expiatorio, a esta iglesia.

lunes, 13 de septiembre de 2010

EL ENCAJE CATALUÑA ESPAÑA, SEPARATISTAS Y SEPARADORES


¿Es posible que un catalán, llegue a presidente del gobierno en España? Ateniéndonos a la experiencia de estos 32 años de democracia, debemos decir claramente que no, a lo sumo y en un gobierno socialista, un catalán o una catalana pueden llegar a vicepresidentes, en el gobierno del estado, pero no más.

Ninguna ley lo impide, ninguna disposición coarta tal posibilidad, pero amigos háganse esta pregunta y contéstenla en su fuero interno y seguro que coincidirán conmigo que es del todo improbable que suceda tal eventualidad. La vez que un catalán estuvo más cerca de alcanzar la Moncloa, fue después que Josep Borrell lograra vencer en unas primarias del PSOE, pero un extraño asunto que salió a la luz le hizo dimitir.

Buscando razones, podemos argüir de la existencia de una serie de ciudadanos en Cataluña, que de siempre han mostrado un desinterés, por España y que enfrascados en contemplarse su ombligo y recrearse en los tópicos virtuosos ancestrales, consideran que el asunto no va con ellos, y que Cataluña debe construir su propio proyecto, separado por completo del resto de los españoles. Son los que llamamos separatistas. Pero en el estado español, parecen existir otros personajes a los que de ninguna forma les interesa que los catalanes participen con protagonismo en un proyecto común de España, aunque si les prestan atención por las aportaciones que se les puedan exigir, realicen al proyecto diseñado por ellos. Son los que llamamos separadores.

Por una incontestable ley de Murphy, separatistas y separadores se alimentan mutuamente, por lo que a más desprecio de los separatistas por todo lo que represente colaboración con España, más se intensifican el afán de los separadores, para cerrar el coto y no dejar participar a nadie más en las decisiones. Por el contrario cuanto más se esfuerzan los separadores en autoafirmarse en su imposición, más se acentúa el victimismo y el clamor a favor de la identidad diferenciada de los separatistas.

Unos y otros, no son en verdad más que una pequeña minoría en la sociedad, aunque si hay que reconocerles la habilidad, en utilizar el temor a una pérdida de la propia identidad, atribuyendo al otro unas intenciones de dominación, cuestión que les proporciona unos irreflexivos adeptos proclives a encerrar-se a cal y canto dentro de las murallas preservadoras de una cultura caduca, en lugar de permitir bénticas influencias que le abrirán el camino a la evolución y al progreso.

Un ejemplo: Si consideramos como un valor indiscutible de riqueza la existencia de cinco lenguas en España, con un sinfín de variantes dialectales cada una de ellas, ¿por qué delimitamos la oficialidad de cuatro de ellas, en unos determinados territorios, negándoles a los demás la posibilidad de gozar de la diversidad? ¿Por qué desde la Comunidad Valenciana, se me impide ver la televisión catalana, la vasca o la gallega? ¿Es que alguien teme, se pierda el castellano? O ¿quizás algunos creen imprescindible seguir con la dominación del castellano sobre todas las demás lenguas que conforman la riqueza cultural de nuestro país? Si el Catalán, Euskera, Gallego y Bable, fueran oficiales en todo el territorio español, aunque esto no significase la obligación de aprenderlos ¿tambalearían las esencias patrias?

Ahora bien, ¿como puede conseguir-se un encaje definitivo de Cataluña dentro de España? En una España donde no sea nada extraordinario que un catalán o catalana pueda llegar a la presidencia del gobierno, donde no se considere un problema el uso de lenguas distintas al castellano. Seguro que no a través del enfrentamiento identitario, que siempre acaba en la dominación de uno sobre otro, tampoco con una separación, que a aparte de debilitar a los dos que se separan, siempre acaba con un resquemor entre vecinos, muy difícil de solucionar. Solo a través de una concepción federal del estado español, cuestión aborrecida por separatistas y separadores se puede establecer el marco adecuado, para un proyecto común

El próximo 28 de noviembre, es muy posible que en Cataluña accedan al poder las fuerzas promotoras del separatismo, si en el 2012 accedieran los claramente separadores al gobierno del estado, y con la situación de rotura del pacto constitucional, que se ha producido por la sentencia del TC; que Dios nos coja confesados, pues el conflicto va estar servido en bandeja, y el retroceso en el régimen de paz democrática, casi garantizado.

Repasen la historia amigos y verán como razón no me falta.

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL DERECHO A DECIDIR


Desde ya hace tiempo, casi podríamos decir desde siempre, bajo el eufemismo de “el derecho a decidir”, los partidos nacionalistas e independentistas en Cataluña, pretenden conseguir la convocatoria de un referéndum vinculante, donde se determine la voluntad de los ciudadanos de separarse de España.

La reciente sentencia del TC sobre el Estatut de Autonomía de Cataluña, no ha hecho otra cosa que tensar la cuerda, abonando uno de los argumentos separatistas, al determinar, según su opinión, que una buena parte lo decidido y refrendado por los ciudadanos de Cataluña, no tiene cabida en la Constitución Española.

Delante de esto, deberá admitirse, que a un ciudadano catalán solo le caben dos maneras lógicas de reaccionar, la primera es decir, “si no me quieren me voy”, y la segunda, proponer un cambio constitucional que no permita hacer lecturas tan retrogradas como los miembros del alto tribunal han hecho. Bien, queda una tercera reacción, que es la predicada por el Partido Popular, en el sentido de volver a la España unitarista y centralista, que subordina la variedad lingüística, cultural y de todo tipo, a la que se determina como oficial, relegando todo lo demás a un mero folclore; más o menos como se hacia en recientes tiempos de autarquía.

Los comunistas de ICVEUiA, proponen ejercer el derecho a decidir del pueblo catalán, con una consulta en base a las tres opciones citadas, Independencia, Federalismo, o Centralismo. Para ERC, “El derecho a decidir del pueblo catalán”, debe hacerse en base a una consulta, muy simple, “Independencia Si o No”, para los nuevos grupos surgidos recientemente con el expresidentes del Barça Jan Laporta a la cabeza, “El derecho a decidir de los catalanes”, ya no pasa ni por una simple consulta, si no que su propuesta es declarar unilateralmente la independencia. Para los de CiU amos y señores de la ambigüedad, últimamente parecen decantados a favor de un soberanismo creciente, y buena prueba de ello lo tenemos en la única propuesta electoral que han manifestado con claridad, como es que en caso de salir elegidos, van a plantear un nuevo sistema de financiación para la autonomía catalana, basado en el concierto económico con el estado, al mas puro estilo de las comunidades forales de Euskadi y Navarra, olvidando por completo que si algo no tiene cabida, ni con la más abierta lectura de nuestra constitución, es precisamente esto; sin embargo aunque se mueren de ganas de plantear un plan Ibarretxe B, se muestran en cierta manera contenidos y dicen que no van plantear ninguna consulta, en los próximos cuatro años, aunque eso si, sin especificar como se materializará, proclaman que en caso de conseguir el gobierno de la Generalitat los próximos cuatro años, su principal objetivo será “El derecho a decidir de los catalanes”.

El actual presidente de la Generalitat de Cataluña el socialista José Montilla, uno de los federalistas más convencidos que existe en toda España, haciendo gala de una lógica aplastante, ha declarado que en la próxima convocatoria electoral de este otoño, los catalanes ya ejercerán su “derecho a decidir” votando por las distintas opciones que se presentan que van desde los ultra independentistas, de Carretero y Laporta, hasta, los involucionistas del Partido Popular y Ciutadans, pasando por el federalismo del PSC y la indefinición de CiU, y que por lo tanto no hace falta plantear consulta alguna.

Pienso que Montilla tiene toda la razón, y que de hecho en las próximas elecciones catalanas, no se decidirá solamente quienes ocuparan los escaños en el Parlamento del Parc de la Ciutadella, si no que, en caso de una gran participación, se mostrará de forma incontestable la voluntad de los catalanes respecto a la relación Cataluña España en un futuro inmediato. Por esto decimos que todo lo relacionado con la autonomía de Cataluña, ja no implica exclusivamente a los catalanes si no que compete a todos los españoles en general.

Después de los últimos acontecimientos, ya nada puede seguir igual; en un sentido o en otro, el régimen Autonómico de España debe evolucionar. Los españoles, en general debemos a empezar a profundizar en el tema y analizar el porqué, después de treinta años de Estado de la Autonomías, no hayamos sido capaces de encontrar una fórmula de encaje Cataluña España, porqué aún son posibles lecturas involucionistas de la Constitución y que miedos atávicos nos siguen atenazando, impidiendo el avance hacia un moderno Estado Federal.

lunes, 30 de agosto de 2010

EL TRASFONDO DE LA CRISIS


El porque último de la actual crisis económica, es a mi entender bastante simple, pues se genera a partir del momento, en que el que compra y vende y el que financia, obtiene más beneficios sobre un producto, que el que lo produce.

Un ejemplo muy claro, lo tenemos en nuestro país y en la primera potencia mundial los USA, con la llamada burbuja inmobiliaria, generada a partir del momento en que el propietario del terreno, el promotor, el banco, la inmobiliaria, etc. se llevan el 90% del valor añadido, dejando tan solo el 10% para los fabricantes de los materiales precisos y el constructor, que al fin y al cabo han sido los verdaderos creadores de riqueza, transformando unos elementos, como la tierra, el hierro, los áridos, etc en ladrillos, cemento y otros, que convenientemente ensamblados han creado una vivienda útil, donde unos seres humanos, puedan vivir.

En el caso de nuestro país además, a partir de los ocho años de aznarato, con el agravante de dejar la financiación de los presupuestos de ayuntamientos y entes locales, en buena parte, en manos del sector inmobiliario, con una especialísima ley del suelo que permita la urbanización de prácticamente todo el territorio.

De esta manera se creó una especie de círculo vicioso, donde los ayuntamientos y los bancos ampararon a las grandes promotoras, que a su vez les generaban pingues beneficios en el caso de los bancos, y suculentos ingresos en forma de impuestos y tasas a los consistorios, permitiéndoles cubrir unos presupuestos, que una mal plan de financiación local, condenaba al fracaso más rotundo; sin olvidar la posible corrupción que este perverso sistema sin ninguna duda favorecía.

Por si esto fuera poco el sistema, basa el sector financiero en una especulación pura y dura, como es la bolsa, sobrevalorando empresas y montando como una especie de casino, donde se implica a los ahorros de casi todo el mundo, a través de los fondos de pensiones y otros productos que la banca se ha cuidado muy bien de distribuir.

En estos días leemos en las páginas de los periódicos, que la llamada locomotora Europea está experimentado unos altos crecimientos en su economía, el 2,2%, superiores incluso a los que tenia antes del estallido de la crisis; no es casualidad que esto suceda en Alemania, un país que desde el final de la guerra mundial ha basado su economía en el sector productivo industrial, por encima de cualquier otro.

Recuerdo muy bien de hace unos años, cuando la base industrial de nuestro país, sobre todo en Cataluña y el País Vasco, era aún potente, que unos amigos empresarios, me comentaban que obtenían más beneficios, cerrando las fabricas, vendiendo o permutando los terrenos, para la construcción de viviendas que no siguiendo la actividad. Otros cobrando importantes sumas, traspasando sus negocios a empresas extranjeras, sumas que inmediatamente invertían en el sector de la especulación inmobiliaria.

Todo ello me hace pensar que la única forma real de salir del marasmo, es volver las cosas a la normalidad, o sea que la parte fuerte del pastel sea para el que lo genera, y los financieros con la parte más pequeña. Imaginen Vds. si no saltaría de alegría, un campesino español, si percibiera el 90% del valor que cada uno de nosotros pagamos en los mercados por los productos que el ha cosechado.

lunes, 23 de agosto de 2010

LAS ELECCIONES CATALANAS ESTE OTOÑO


Entrando en la recta final del mes vacacional por excelencia, y cuando todos nos colocamos la pilas, convenientemente recargadas, a fin de reincorporarnos a nuestras personales rutinas, pienso es un buen momento para analizar los próximos eventos políticos de nuestro país; y sin ningún lugar a dudas, uno de los principales va a ser la convocatoria en Cataluña, de las elecciones a su parlamento autonómico.

La sentencia del tribunal Constitucional, sobre el nuevo Estatuto de Autonomía, como consecuencia del recurso presentado por el Partido Popular, ha repercutido, no solamente en el mapa político catalàn, si no en todo el conjunto de España, pues se quiera entender o no, ha significado una nueva interpretación altamente restrictiva de la constitución de 1978, y del estado de las autonomías que de ella se derivó.

La visión del estado español que emana de esta sentencia, es que las autonomías carecen de poder político, relegándolas a un mero órgano administrador estatal descentralizado, algo muy lejos del espíritu que animó a los parlamentarios promotores de la constitución, y al pueblo español que mayoritariamente la refrendó en las urnas. No debemos olvidar que entonces, los representantes del nacionalismo español por excelencia, Alianza Popular, el antecesor directo del actual PP, en el parlamento constitucional, votaron en contra de la nueva carta magna, al unísono con los nacionalistas vascos, y catalanes de CiU, aunque estos votando a favor lo hicieron a regañadientes, pienso que lo único que impulsó el voto favorable de CiU, fue el hecho que un destacado miembro suyo, Miquel Roca Junyent había sido miembro de la ponencia.

Es bien sabido, que los nacionalismos de uno u otro signo, son totalmente contrarios a un estado federal, de hecho la solución más positiva en un estado diverso como es España, pues al menos a mi no se me ocurre ninguna otra fórmula, donde puedan convivir culturas diferentes, donde todas sean respetadas, sin imposiciones de una sobre otra y donde la diversidad sea considerada verdaderamente como una riqueza y no como un problema. El nacionalismo, como ideología sin embargo, basa la convivencia en la imposición de una cultura dominante sobre todas las demás, dejando a las minoritarias, como un mero folclore, acuérdense amigos que el dictador Franco, siempre aseguró a la sociedad catalana, que no impediría que se hablara catalán en las casa particulares y la sección de coros y danzas de la sección femenina de Falange Española, incorporaba sardanas y danzas populares catalanas en su repertorio. Los nacionalistas bascos, catalanes, gallegos, andaluces, etc. no solamente como reacción a lo anteriormente expuesto, si no respondiendo a una llamada, podríamos decir atávica, buscan desesperadamente afirmar su identidad, y acaban proclamando la necesidad de independizarse, para no ser absorbidos por una cultura que al menos en número les resulta muy superior.

Por todo ello, el panorama actual en la sociedad catalana, es de un cierto hartazgo, de tener que luchar día a día por un reconocimiento que sistemáticamente les es negado, por un autogobierno, que si bien reconocido por una constitución le es sistemáticamente condicionado desde la visión estrecha y decimonónica de un caduco nacionalismo españolista. Como exteriorización de este hartazgo, una parte de la ciudadanía se ha pasado a las posiciones independentistas, otra al grupo de desencantados, que optará por la abstención o el voto en blanco en la próxima convocatoria, circunstancia que históricamente ha comportado el triunfo de CiU, y así lo pronostican las últimas encuestas.

Un triunfo convergente en Cataluña, no es más que el preludio del triunfo del PP en las elecciones españolas, pues es bien sabido que esta formación se siente mucho más cómoda, con un gobierno afín ideológicamente hablando en la Moncloa; un gobierno que retire las ley del aborto, que imponga la regresividad del estado del bienestar, y que les deje recoger de vez en cuando alguna migaja que conveniente magnificada, les permita seguir con el engaño a todos los catalanes, manteniéndose sumergidos en un victimismo patético.

Un triunfo convergente, significará volver al oscurantismo que ha permitido, casos como los de Millet y Montull, a cobrar porcentajes por las obras públicas, a ejecutar proyectos que quedan obsoletos a los pocos días de la inauguración, como el famoso eje transversal, que hay que desdoblar con urgencia, o el eje del Llobregat, que veinte años después de su inauguración aún sigue en obras; y todo ello aderezado con una cantinela independentista de todos los grupúsculos de esta sensibilidad, con Laporta a la cabeza y la indefinición permanente de los Convergentes para arañar votos en uno y otro lado.

Desolador, francamente el panorama, desolador

jueves, 29 de julio de 2010

LA MODÉLICA TRANSICIÓN


Desde el mismo día en que Adolfo Suarez, en cualidad de presidente del gobierno nombrado a dedo por D. Juan Carlos I, rey de España por la gracia del dictador, decidió convocar a referéndum a todos los españoles, para someter a su consideración el proyecto de reforma política, en contraposición a la posición de ruptura democrática defendida por los partidos de izquierda, aun en la clandestinidad en aquellos tiempos; la derecha de este país empezó a calificar de modélico el proceso que se iniciaba, y que nos condujo de hecho al estado de derecho y libertades que hoy día gozamos.

Hoy treinta años después, muchos nos damos cuenta que la perfección del hecho solo existió en la mente de unos adictos servidores del régimen anterior, amparados en el miedo casi irracional de una generación que había sufrido una cruel guerra civil, una posguerra y una cruel dictadura, no dispuesta a ningún tipo de aventura que le hiciera repetir la historia y más cuando la máxima institución del viejo régimen, el ejercito, seguía comandado por los jerifaltes crecidos a la vera del dictador. Fue esta generación traumatizada la que optó por evolucionar, sin traumas, del régimen autárquico hacia un estado democrático, aunque ello significase correr un tupido velo sobre el inmediato y sanguinario pasado, no exigiendo responsabilidades.

La ley de amnistía de 1977, fue el eje alrededor del cual giró el periodo que hemos venido en llamar de la transición política; una especie de punto final, a partir del cual se colocaron los cimientos del nuevo estado, un punto final, que a cambio de permitir la liberación de miles de presos luchadores por la libertad que llenaban las cárceles españolas condenados por delitos, que a partir de aquel momento dejaban de serlo, se blindaba a muchos otros que según el derecho internacional merecían ser condenados, torturas, ejecuciones extrajudiciales, sentencias injustas, desapariciones, etc. etc.

Se me antoja muchas veces, si la ley de amnistía fue la exigencia del franquismo para no poner dificultades a la evolución hacía la democracia, si fue quizás la concreción sobre el papel, del “atado y bien atado” que Franco proclamaba antes de morir. Se me ocurre también que fruto de este pacto fuera la permanencia de los seguidores del pensamiento franquista en el estamento judicial, como garantía, que ningún político osaría plantear la revocación de esta ley de punto final. Alguno de los políticos que vivieron en aquella época, deberían dar explicaciones, Santiago Carrillo, Fraga Iribarne, Felipe Gonzalez, Alfonso Guerra etc. etc. si mi suposición es cierta, y aclarar hasta cuando va tener vigencia este compromiso o sea, cuando de verdad completaremos éste período tan largo de la transición y nuestro estado de derecho dejará de estar basado en un olvido, o sea una tremenda injusticia.

Muchos cadáveres en cunetas y fosas comunes, siguen avergonzando a nuestra incipiente democracia, muchos nombres de asesinos, siguen homenajeados en nuestras calles y plazas, mientras desde los altos organismos del tercer poder del estado, se procesa al único juez que ha tenido la valentía de intentar poner fin a este estado de cosas. Añadir imagen

La transición no fue modélica amigos, de ninguna de las maneras, más bien todo lo contrario, y ahora más de treinta años después, las consecuencias de la decisión tomada se nos presentan especialmente funestas, con un desprecio de la sociedad hacía la política, que sin lugar a dudas acabará abriendo el paso a una extrema derecha, que no ha debido afrontar ninguna responsabilidad por sus actuaciones pasadas, con el aplauso de una sociedad ciega y sorda a la que parece no importarle perder el gran valor de la libertad.

lunes, 19 de julio de 2010

EL INDEPENDENTISMO EN CATALUÑA



En estos días, estamos asistiendo al triste espectáculo en Cataluña de una minoría independentista, intentando capitalizar la magna manifestación de mas de un millón de personas el pasado sábado en la ciudad Condal, donde los ciudadanos demostraron su enfado por la involución del sistema autonómico, que ha procurado la sentencia de los retrogradas y caducados jueces del Tribunal Constitucional.

¿Alguien en su sano juicio puede pensar que si no hubiera sido por la convocatoria del PSC y Convergencia i Unió, hubiera salido tanta gente a la calle? ¿Alguien piensa que el Partido Socialista de Cataluña, ha abandonado el federalismo, para convertirse en independentista? ¿Alguien se puede imaginar a Duran i Lleida, pregonando la secesión de Cataluña de España?

No amigos no, a pesar de las consignas independentistas que se proclamaron en el Paseo de Gracia el pasado sábado, a pesar de las múltiples cuatribarradas con la estrella que se podían contemplar, una gran mayoría de ciudadanos asistentes lo hacían para mostrar su enfado por una sentencia cuyo único objetivo, era frenar la natural evolución de un estado llamado de las autonomías a un moderno estado federal, en donde todos tengamos cabida en igualdad de condiciones, sin dominio ni imposición de nadie sobre nadie.

¿Qué últimamente han aumentado los partidarios del independentismo en Cataluña? no hay que dudarlo ni un momento, y por encima de todo como reacción a la estrecha visión reaccionaria que han manifestado el PP y los jueces del Constitucional afines a esta ideología; aun así el independentismo en Cataluña no sobrepasa el 10% de los ciudadanos, como muy bien se ha encargado de demostrar el fracaso en la afluencia a las urnas, en las consultas promovidas por las organizaciones de índole soberanista.

El ánimo imperialista que desde tiempos ancestrales ha predominado en la derecha española; en particular desde Cánovas del Castillo; ha dificultado enormemente el entendimiento entre Cataluña y el resto de España, en particular cuando desde la meseta, se ha mostrado una total indiferencia, si no un total rechazo a una cultura, una lengua y una idiosincrasia, que deberían haberse defendido como algo propio y enriquecedor.

El ultranacionalismo españolista, representado actualmente por el Partido Popular, en su cerrazón, ve peligro no solo en la lengua y cultura propia de Cataluña, si no en la estructuración del estado español en 17 autonomías, recordemos la oposición de Alianza Popular al título octavo de la constitución. No ha dejado en los últimos treinta años, de utilizar todo tipo de subterfugios legales para desvirtuar por completo el espíritu federalista, que guió a los padres de nuestra democrática constitución, para vaciarla de contenido, en su apartado autonómico, principalmente en los ocho años del aznarato, para rematar ahora desde la oposición, con una tremenda campaña de recogida de firmas, en contra del Estatuto de autonomía de Cataluña, lanzado además el tremendista mensaje de “España se rompe”, ejerciendo todo tipo de presiones sobre los jueces del Constitucional, para finalmente consiguir una sentencia donde hasta doce veces, se hace referencia a una expresión de claros tintes franquistas fascistoides, como “la indisoluble unidad de España”.

Pienso que la intención última que ha guiado a los ultranacionalistas, españoles por un lado y catalanes por otro, no olvidemos que ERC, promovió el voto contrario al estatuto en el referéndum, a la vista del resultado, ha sido asestar un golpe definitivo al avance decisivo hacia posiciones federalistas que el estatuto catalán representaba; cuestión que sin ningún lugar a dudas no han conseguido, tal y como se ha hecho patente con la magna manifestación, del pasado día 10 de julio en la ciudad condal.

El PSC, sigue siendo profundamente federalista en sus convicciones al igual que una mayoría del PSOE, como se hizo patente en la conferencia de Santillana del Mar y me consta que a pesar de la indefinición de algunos de sus dirigentes, una gran parte de CiU, también está por esta labor. Ahora solo nos queda esperar condiciones más favorables, parlamentariamente hablando, donde no sea tan necesario como hoy el concurso de la derecha cavernícola, para emprender una reforma de la constitución, para dar el paso decisivo a la España federal, sin adjetivos de ningún signo.

miércoles, 30 de junio de 2010

ALGO SE HA ROTO CON LA SENTENCIA DEL CONSTITUCIONAL



Dicen que el pacto constitucional de 1978 se ha roto definitivamente, que la concepción centralista ha prevalecido sobre la federalista, y treinta un años y medio después de su materialización, su espíritu se ha visto destrozado por la decisión de una institución, que durante cuatro años no ha tenido reparo alguno en mostrar impúdicamente sus más vergonzantes intimidades.

La evidencia del dominio de la ideología conservadora, en los miembros del alto tribunal, que el PP como máximo representante en el arco parlamentario, ha hecho lo imposible por mantener, boicoteando una y otra vez la renovación de los miembros con el mandato caducado, junto con la poca escrupulosidad en el mantenimiento del secreto de sus deliberaciones, filtrando las mismas a los medios de comunicación, es la gran responsable del descrédito de esta institución ante la ciudadanía, y no ninguna campaña orquestada desde Cataluña, como algunos medios de comunicación pretenden señalar.

Yo no se si la sentencia del TC ha roto el pacto de 1978 que abrió paso a la actual Constitución Española, lo que si constato, es que ha dejado sin validez alguna, el Consell Consultiu de la Generalitat, la Comisión de Constitucionalidad de las Cortes Españolas, la capacidad de negociación y pacto, del Parlament de Cataluña, el Congreso de los Diputados y el Senado, pues después de cuatro años, y del disfrute de corridas de toros desde el burladero, unos magistrados se han cargado, sin el mínimo pudor, un encaje de bolillos trazado con gran paciencia, que hubiera conseguido el definitivo encaste de Cataluña en una España dispuesta a avanzar en un proceso de federalización.

La sentencia ha dado alas a los separatistas, todos aquellos que desde hace tiempo vienen predicando en Cataluña la separación con España, y también a los ultranacionalistas españoles, que no quieren convivir, si no someter a todas y cada una de los pueblos que componen este gran país que es España. Por mucho que se diga, Cataluña necesita estar integrada en España, pero no en condiciones de inferioridad, ni sometimiento, la lengua y la cultura catalanas, no son ni han sido nunca un problema, ni de convivencia ni de ningún otro signo, y ya empezaría a ser hora que los sectores ultranacionalistas españoles, empezaran a considerar esta lengua como una riqueza común de todos y no como una competencia al castellano. ¿En verdad se ha creído alguien, que en Cataluña se persigue a los castellano hablantes? ¿En verdad se cree alguien que en Cataluña nadie mayor de 7 años, no habla perfectamente el castellano?

La voluntad determinada de los catalanes y vascos por autogobernarse, fue determinante en 1978, para establecer una Constitución que modernizó e hizo progresar extraordinariamente a todo el conjunto de España a través del llamado Estado de las Autonomías, algo que la derecha más recalcitrante y cavernícola del país, que en aquellos momentos representaba Alianza Popular, amparada en un nacionalismo español casi decimonónico, votó en contra y solicito el no en el referéndum de 6 de diciembre de 1978. Hoy sus herederos, el Partido Popular que preside Rajoy, con un ultra derechista, como Aznar moviendo los hilos des de FAES, ha conseguido en base a artimañas, que el TC de un paso atrás en todo el proceso de autogobiernos de los pueblos de España bajo la premisa que basta una mera descentralización administrativa.

La gran mayoría de catalanes, acataremos la sentencia, aunque no la compartamos ni estemos de acuerdo con ella, tal y como nos ha pedido el presidente Montilla, a la vez que nos manifestamos dispuestos a emprender todas las acciones democráticas, que sean precisa en pro de enmendar el grave error que la reacción de este país ha procurado, a uno de los principales fundamentos del estado democrático. Espero y deseo fervientemente, que los nacionalistas catalanes, sepan contener sus delirios ultramontanos, y con seriedad y rigor, sean mantener una unidad de acción, bajo el liderazgo del actual president de la Generalitat José Montilla, y el partido que le da soporte, PSC; así mismo espero también la comprensión de toda la izquierda española, a las exigencias que a partir de ahora deberán ser planteadas y que de una vez por todas se definan apoyando las tesis federalistas como solución a los problemas territoriales de este país, y dejen en exclusiva a la derecha, este discurso ultramontano y patriotero, totalmente desfasado en la Europa del siglo XXI.,