domingo, 6 de agosto de 2017

LA IMPORTÁNCIA DE UN MANIFIESTO



El Pasado día 27 de Julio, asistí al acto de presentación del Manifiesto. Sindicalistas y Federalistas, en la sala de actos del Colegio de Periodistas de Barcelona, acto presentado por el ilustre profesor de Economía de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, que expuso en su discurso, la grave situación que se vive en Cataluña en estos momentos, con un gobierno que hace dejadez de sus funciones, empeñado en una quimera como es la independencia del país y el enfrentamiento, no solo con el estado español, si no de hecho con todos los españoles. Expuso también que la solución federalista, es la más justa, y la más lógica en un marco de imprescindible reparto de la riqueza, que remita los desmanes de un capitalismo desenfrenado que nos ha llevado, en España, a la más alta cota de desigualdad de toda su historia, con una diferencia entre ricos y pobres que resulta casi abismal.

Los firmantes del manifiesto, militantes de UGT, CCOO, y USOC, por boca de sus representantes en el acto, nos confirmaron que dentro de sus organizaciones si bien unas mayorías están por el Federalismo, algunos aun no han visto la luz y siguen en el lado oscuro del nacionalismo excluyente, aunque respetan la decisión de la gran mayoría. A mí me hizo especial ilusión oír a la representante del sindicato UGT, Victoria Corbacho defender una España Federal como la gran solución al desafío soberanista que desde la derecha nacionalista catalana se viene planteando, por cuanto a la UGT catalana que lideraba el actual secretario general de la UGT nacional Pepe Álvarez y también a su sucesor Camil Ros, se le habían atribuido ciertas veleidades nacionalistas, cuando uno y otro en sus discursos mostraron una cierta ambigüedad o quizás mejor decir transigencia con el independentismo.

Ovidi Huertas de CCOO, admitió claramente que en su formación había un cierto sector de militantes afincado en las tesis independentistas, pero que una prospección realizada recientemente, demostró que la gran mayoría es partidaria de la Solución Federal, por lo que como organización se decidieron a firmar el manifiesto.

Tanto Victoria como Ovidi, como el representante de la USOC, del que siento no recordar su nombre, dejaron bien patente en sus intervenciones que en el marco social de este siglo XXI, para defender los intereses de las clases asalariadas,  es conveniente una organización de tipo federal, tanto en España como en el ente supranacional que es la Unión Europea, pues es la única forma en el entorno democrático, de establecer un continuo Dialogo, Negociación y Pacto, elementos imprescindible para la evolución y el progreso de la clase obrera.

Es por lo indicado en este último párrafo la gran importancia que para el futuro inmediato en nuestro país, va a tener el manifiesto y la voluntad firme que en él se expresa de defensa de los valores democráticos y la justicia social, en un mundo donde la revolución neoconservadora, iniciada en los años 90 por Ronald Reegan y Margaret Tatcher y los discípulos de Milton Freedman en la escuela Económica de Chicago, parece estar triunfando, llegando ya al límite peligroso de cuestionar la democracia, como sistema de gobierno y administración, cuando de facto prefieren imponer la llamada dictadura de los mercados.

Estoy más que seguro, que si consiguiéramos que este mismo manifiesto, fuera firmado por las grandes centrales sindicales a nivel nacional, y otro parecido lo firmaran las fuerzas políticas no nacionalistas a nivel del estado, conseguiríamos en muy poco tiempo cambiar radicalmente este país y echar por tierra las teorías de los nacionalistas de uno u otro signo, que España solo es viable desde un unitarismo a ultranza y que la rebelión contra esto, solo se puede materializar con la secesión, tal y como se proclama en los círculos nacionalistas en Madrid, y en Cataluña.

Hago un llamamiento a todos aquellos que nos consideramos profundamente de izquierdas, a todos aquellos que internacionalistas de convicción, no reconocemos otra patria que el género humano en su conjunto y diversidad, nos pongamos las pilas y promovamos la firma de manifiestos como los señalados, que usemos la poca o mucha influencia en los dirigentes de las organizaciones en que militamos, para hacerles ver la necesidad imprescindible de parar la locura de confrontación donde nos están llevando los nacionalismos de uno u otro signo.